martes, 22 de septiembre de 2009

¿Y ahora?

Se acabó. Y se acaba hoy. Ni el uno de septiembre, ni la tarde del primer examen, ni el día que amaneció y se acostó lloviendo.

Se acabaron los pantalones cortos. Los tintos de verano que se bebían otros. El abanico en el bolso. Rebozarse en la arena. Simplemente leer. Hacer el tonto, por hacerlo. Los batidos exagerados y el granizado de limón. Ver series de televisión por quinta vez. Ponerse cualquier cosa para todo. La petanca y los juegos de verano. La siesta de cuatro horas y su dolor de cabeza posterior. Se acabó secarse el pelo al aire, el moreno y el aparcamiento en mi barrio. Bajar toldos y persianas. Tres duchas diarias y disfrutar del agua fría al final. Recibir una postal diaria, y escribir tirada en la toalla.

Ahora hay que despegarse las chanclas de los pies, peinarse de vez en cuando y ponerse un abrigo que al principio parece que pesa tres kilos. Cargar con la agenda. Estrenar cuadernos y comprarse los rotuladores más ergonómicos, fluorescentes y modernos del mercado. Para dejar inacabados los primeros, y que los últimos no funcionen a los dos días. El puré de calabacín y las lentejas. Las reuniones familiares completas y mi culo al Bernabeu. Reducir las medidas de tu coche, porque ahora entra en cualquier sitio. Y saber que del estrés, te vas a quedar calva.

Se acabó París, ¿y ahora qué?...

A empezar con ganas, que lo importante es dónde quieres acabar, y dónde acabas.

miércoles, 8 de julio de 2009

¡¡ Felicidades Pablo !!

martes, 30 de junio de 2009

Sala Richelieu (Musée du Louvre)

Esta mañana he decidido hacer frente a uno de mis miedos: Entrar en un museo sóla, y pararme más de un minuto con las obras más importantes (que vienen a ser veinte, que una cosa es enfrentarse, y otra cogerle aún más respeto a una sala de exposiciones). Me lo he planteado de la siguiente forma: Una visita light, sin mirar el reloj y sin IPod (esto es romper moldes). Escogida una de las tres salas del Musée du Louvre, la situada a orillas del Sena denominada Richelieu, he comenzado el recorrido.

Caminando con mi mapa por las miles de galerías (esto no tiene más que salas; la 90, la 86, la 86bis, la B y la b...¿y otra vez la 90?), he evaluado mi aventura cultural del día y la cosa me ha quedado clara: No es necesario enterarse del ¿por qué?, ¿quién?, ¿cómo? o ¿cuándo? de cada obra, vale con mirar el rótulo general de la zona: Sculptures, Mesopotamie, Renaissance o Peintures allemandes / hollandaises, y totalmente centrada en lo que procede. Punto.

Y cuando ya has subido y bajado quinientas veces por unas escaleras que parecen las mismas, pero no, te das cuenta que el Louvre tiene que verse por fuera, por dentro, y desde dentro hacia fuera.

domingo, 28 de junio de 2009

Fiesta del Orgullo Gay à Paris

Fuera del debate sobre si la igualdad entre heteros y no heteros necesita de un día dedicado especialmente a ellos, ayer se celebró en París la Fiesta del Orgullo Gay. Y allí que fuímos. En realidad, el único interés que teníamos era tomar unas cañas (ya empiezo a retomar la jerga madrileña que tanto me gusta), y disfrutar de las calles abarrotadas de gente; cosa que si vives aquí durante un año, aprendes que tal cantidad sólo se ve en las noches más exclusivas de la capital francesa.

Era una fiesta para ver y dejarse ver. Para nosotros lo primero, para más de la mitad lo segundo. Las banderas multicolor adornaban, no sólo los cuerpos de los protagonistas, sino todo el barrio judío de Le Marais. Eso los que se engalanaban para la ocasión, porque bastantes de ellos consideraron que un par de tacones y un tanga de leopardo era el atuendo perfecto, ¡total, el verano ya llegó!

Al principio todo te parecía gracioso y pintoresco, pero a mitad de la noche la cosa empezaba a ser frustrante. Tal concentración de chicos, todos con un estilo perfectamente estudiado, y ver que el único que ligaba, y no poco, era Ivan. Ahí es donde casi pierdo la cabeza. Y no, no por esto, ni por "la loca" que se aceraba a mí gritando "¡miradme, miradme!" cuando el que tenía que mirar por donde iba era él; sino por una banderita muy mal situada en la mano de otra, que si no es por mi compañera de piso, mi rostro acaba como escudo de armas en el símbolo del orgullo gay por excelencia.

Tributo a Michael Jackson (no podía faltar). Foto aquí, foto allí y me despido para seguir un par de calles abajo con mi compañera de facultad y terminar descansando la vista ante tanto impacto visual por el derroche de color en el quai del Sena.

Y nosotros que pensábamos que llegabamos tarde...


domingo, 21 de junio de 2009

¡¡ Feliz Cumpleaños Juani !!


sábado, 20 de junio de 2009

¡¡ Feliz Cumpleaños Carol !!

martes, 16 de junio de 2009

¡¡ Felicidades Isabelita !!

domingo, 14 de junio de 2009

Sorpresa para la resaca dominguera


¿Y quién nos diría a nosotros que la idea de salir con la casa a la calle iba a ser copiada un par de días después, no sólo por nuestros vecinos, sino por todo el barrio?
Plagio descarado. Exigimos derechos de autor.

Creo que la actitud a la que más nos acogimos todos fue "La boca abierta", ya sea cuando salimos por la puerta del immueble, en pijama (como una servidora) y comprobamos cómo habíamos sido invadidos por la mitad de la población de París, o cuando intentas abrir la ventana y vuelves a llevarte la sorpresa. ¡Nuestra terracita se ha convertido en un puesto de rastrillo!

Te miran de los pies a la cabeza, como si fueses un objeto más en venta, ¡qué curioso una chica con cara de dormida y pijama de estrellitas! No te queda otra, aguantas el tipo sonriendo y repitiendo bonjour a todo el que se para y se fija en el nuevo artículo del mercado. Y es que, tanto la salida de la casa como nuestro balcón, se habían convertido en uno de los puestos de la feria de domingo.

sábado, 13 de junio de 2009

Ampliación de la casa: La terracita

El tan ansiado Sol llegó a París este fin de semana, y tal acontecimiento debe ser celebrado: Nos echamos literalmente a la calle. Cansados de ver como todos los cafés y bares de la ciudad se mantienen ocupando espacio público durante todo el año, nosotros creemos que también pagamos impuestos y, por tanto, podemos exigir calle.

Sin contar con la aprobación de la dueña de la casa, dejémosla tranquila con su esposo en Irlanda, procedimos a extender el dominio de Chez Nation. Una mesa, unas pocas sillas y unas velitas después...¡Ahora tenemos terracita! Y es que cuando los "machotes" de la casa se ponen a crear, les sale la vena romántica y nos montan una cena a la luz de las velas que llegó a levantar pasiones en el barrio. No exagero. En veinte minutos se nos habían colocado alrededor, dos grupos de personas tomando una copa de vino, ¡estuvimos a punto de sortear a quién de nosotros colocábamos para pedir DNI y cobrar entrada!


Nota aclaratoria: El momento fotografiado es el previo al desarollo de la cena, con las cervezas, el queso manchego, el jamón ibérico...Ya que nos ponemos a dar envidia, lo hacemos bien. Además, teníamos que dejar claro de dónde venimos.

miércoles, 10 de junio de 2009

El mundo secreto de un frigorífico

¿Cuando la rutina en casa dura ya varios días, y esos días parisinos empiezan a terminarse vosotros no os ponéis nerviosos? Nosotras sí. De ahí que decidiésemos salirnos de ella y ¡cocinar pollo asado con verduras! Debido al problema que tenemos con el cálculo de comida decidimos hacerlo fácil y comprar una pieza suelta por persona.

Y es en el momento de ordenar la compra, cuando dichos muslitos lloran y dicen que ellos ahí, no entran. Asombroso descubrimiento: Hay vida dentro del frigorífico.

Pues ya que estamos en marcha, ¡vamos hacer limpieza! Rápidamente te das cuenta de que un frigorífico erasmus es como una casa del lujoso barrio de Wisteria Lane, preciosa la primera línea y un desastre cuando entras a fondo. No por comida basura precisamente, que la hay, sino por nuestra manía de reciclar de todo. Para sacar las estanterías, obvio, hay que desocuparlas. Pues no hacía falta. Una pequeña orden y los huevos salían desfilando sólos, y el puré de calabaza sacaba una sonrisa que delataba lo que estaba pensando en ese momento: "¡Por fin salgo de este encierro eterno!". Las manzanas parecían haberse vestido con la colección otoño-invierno de Missoni, con ese juego de marrones y morados, ¡y yo qué se que más colores! Pero es cuando vemos una placa de hielo que podía haber roto dos Titanic, cuando nos ponemos severas y decidimos que es mejor no revisar y dedicarse a tirar lo que no esté perfectamente cerrado. Esto nos pasa por meter mano en estantes ajenos, además de en los propios. Y espérate que mañana iremos con los armarios...

domingo, 7 de junio de 2009

¿Os hace una de Velib'?

Las tantas de la madrugada, cruce de miradas y conexión mental entre las chicas de Nation. Sí, esta noche tenemos que acabar en Velib'. ¿La excusa? Acompañar hasta Bastille a Ivan, que por mucho que se lo hemos repetido veces, se resigna a mudarse a la mejor casa de París. Afirmación que no sólo hago yo, sino todo aquel que tiene el privilegio de disfrutar de una soirée en ella.

La capital de la moda sí, pero de la que creamos nosotros. Algunos decidieron que el pijama podía pasar por un traje con raya diplomática, y otras querían poner el estilo hippy de los 70's otra vez a la última, (ahora que lo pienso más bien se acerca al estilo "vagabundo", por lo de los pies descalzos).

jueves, 28 de mayo de 2009

¡¡ Feliz Cumpleaños "ALiLA" !!

lunes, 25 de mayo de 2009

¡¡ Felicidades Gemma !!

viernes, 22 de mayo de 2009

¿Y de qué hablarán estos "guiris"?

Una advertencia. Cuando esteis caminando alguna mañana en un día soleado por París (sí, nos hemos quemado un poco la cara), y se os proponga un juego con la siguiente fórmula: Te propongo un juego, ¿quieres?. La respuesta debe ser ¡NO!. Claro, que a mí nadie me había explicado el poder de este monosílabo en una situación como ésta. Así que, ya me encargo yo de avisar a los futuros inoncentes que responderán como una servidora nada más salir de casa: "¡Ay, genial! ¡Vamos, venga, ¿de qué se trata?!".

¿Cuál es la razón? Os pongo en situación: de casa a Bastille, llegando hasta el Pompidou y la tienda Apple, parando en el Starbucks, paseando por el Sena y descansando en las Tuileries, (donde nos hemos quemado). ¿Conversación? La que sigue:

Carro - Coche - Muro - Cartel - Moto - Señal - Colegio - Bicicletas - Edificio - Planta - Peatón - Perro - Racaille - Semáforo - Flor - Mujer - Esternocleidomastoideo - Masaje - Andamio - Papelera - Blusón - Playa - Restaurante - Pisa - 138 - Huevos - 53 - Colonia - 39 - Sandalia - Conrado - Mónaco - Agencia - Azul - Estación - Reloj - Rollers - Policía - Banco - Saco - Jubilación - Lentejas - Ocasión - Renfe - 1347 - Primo - Mendigo - Pera - 3.14.16 - Sexo - Ben&Jerry's - Mario - Eiffel - Sonrisa - Rue Sainte Merrie - Gilipollas...

¡Yuju!, una vez más.

Yo también me caigo en las escaleras del metro: Become a fan

Por petición popular de mis compañeros de piso, puesto que según ellos toda tontería de la que somos protagonistas es publicada en este blog, debo relatar una más: Mi caída en las escaleras del metro.

No hay gran misterio. Ruth, Gonzalo y yo nos dirigíamos hacía el barrio de Saint Mandé, a echar un vistazo a la posible nueva casa de Ruth. Día lluvioso, (¡cómo no!) y Marta con Converse, la niña es que es muy lista ella. Tranquilamente hablando cuando ¡chof! Resbala. Un par de escaleras abajo y piensa, en lo que viene siendo lo que los frikis llaman "nano-segundos" de esos: "Esto que me está pasando es peligroso, puedo caer con la cabeza y quedarme aún más tonta, y eso puede ser fatal, ¿cómo lo arreglo? Yo creo que si me tiro al suelo con el culo, que eso es blando, apaño la caída un poco". Calculé mal y me desequilibré, tanto que no podía ni levantarme del dolor...y la risa que me entró. Y ahí me quedé, "sentadita", esperando a George Clooney o a Richard Gere para que me recogieran...¡pues nada! Tuve que conformarme con mis compañeros de piso.

El resultado, una semana después es el siguiente:

miércoles, 20 de mayo de 2009

Mi primera visita al Louvre

Sí, damas y caballeros, esta tarde me he decidido a entrar, por primera vez, en el Musée du Louvre y no quedarme con la Pirámide Invertida. Esto es todo un acontecimiento por dos motivos:
a. ¿Yo? ¿Museo? ¿De forma voluntaria?
b. ¡Conocía más de tres obras!
Paso por paso, que ambos tienen su explicación. En primer lugar, todos sabemos que, a excepción del British Museum, mi predisposición a perderme en una sala de este tipo es bastante escasa. Pero Sarko, sí ese que va colgado del brazo de la Bruni y no al revés, sacó hace poco una ley por la que todos los estudiantes gozábamos de entrada gratis, sin límite de ningún tipo, salvo el llevarse algún objeto de esos a los que ponen focos y cordones de seguridad, (aunque yo sigo insistiendo que la estatua-de-mujer-sin-brazos hubiese quedado perfecta en casa y que yo la doy más uso). Miércoles soleado y sin nada mejor que hacer, ¡ya no hay excusa!.
También es de dominio público, que mi conocimiento del arte no escasea, sino que no existe. Pero ahí estaba yo, subiendo las escaleras de la sala Denon histérica perdida, como la que se acerca al altar el día de su boda,(¡y qué boda! mi futuro marido tendría que tener mínimo unos veinte títulos aristocráticos, porque esas escaleras no las tiene cualquiera en el salón de su casa). El estado de expectación por mi parte es máximo, sólo con ver la foto de los carteles que te guían hacia su ubicación, yo sabía de qué obras se trataban: La Mona Lisa (me se su historia, ¡venga, preguntádme!), La Venus del Milo, La libertad guiando el pueblo, y...mmm, he dicho más de tres y ¡tengo que conseguirlo!...ahh, no sus obras pero sí el autor, Jaques-Louis David. Y es que no todo se aprende estudiando arte, ¿quién no ha leído "El Ocho"?.

lunes, 18 de mayo de 2009

LOST en París

En primer lugar, he de advertir al lector que, en el caso de no ser fan número uno de toda serie de televisión norteamericana emitida por internet, se encontrará un poco "perdido" en la historia que sigue a continuación. Tampoco es necesario llegar al nivel enfermizo que tenemos los cuatro que vivimos en esta casa, al menos no para ésta; puesto que doy por hecho que todos estamos al tanto de la actualidad que nos ocupa.

En algún momento de la tarde de ayer, el cual no puedo precisar, debido a que en "la isla" los relojes se paran y el dominio del Sol para chivarnos la hora aún no es absoluto, dos de nosotros decidimos salir del "campamento" para cruzar al otro lado. Paso ligero (y más que ligero, lo de respirar-hablar-andar era un auténtico reto) y alerta, nunca sabes cuando "los otros" pueden interrumpir dicho reconocimiento de la tierra. Dos apuestas cerradas después, llegamos a la "torre de radio", digo La Torre Eiffel. Me estoy metiendo demasiado en el papel...

A la vuelta nos internamos en "la Jungla" y comenzamos a ver en ella hasta un "oso polar". Esto empieza a irsenos de las manos, pero ¿por qué no jugar un rato? Kate decide dejar a John Loke caminar sólo y escoge otro camino, que se alarga más de lo esperado.

Llegando a Chatelet se da cuenta de que no llega al cine, y decide enviar un mensaje a su compañero de paseo (un sms sí, pero hablemos de ellos como "señales de humo", más apropiado para "un punto perdido en medio del oceáno", que es de lo que va esta serie).

- La orquídea alcanzada, pillo un atajo hasta la playa...¡quiero ponerme cuanto antes a salvo! Cuidado con el "humo negro" y no te fies. En cualquier momento sabemos que aparece.

- Terminado Rivoli, creo que alcanzaré la playa antes que tú.

No puede ser, Kate es cabezota y tiene que llegar antes al campamento. Además, está convencida de que Loke ha pillado una "canoa" (llamada por "los otros" taxi) y ha hecho trampas. Por mucho que corriese, los miembros de "la iniciativa Dharma" me retienen y me exigen la presentación del pase Navigo para continuar. Las paradas no me ayudan, tendré que correr, no sin antes enviar un nuevo mensaje alertando a mi compañero: Te informo, huelo a mar y escucho las olas, estoy cerca...¡yo, correría!
Pocos minutos después escucho un nuevo mensaje: LLegando, oigo la guitarra de Charlie que está en la playa...¿Pero sabéis qué? Soy yo quien la tocaba, ya estaba en casa.

Después de sumergirnos en el agua y bucear, echamos cuentas de las ensaladas apostadas durante todo el fin de semana (en un isla, ¿qué vas apostar si no es comida y ron?). Salgo perdiendo por una. Sentados en la arena disfrutamos de ella y de una serie de televisión de la que aún no habíamos echado cuenta, ¿quién sabe?¡Quizás el próximo día seamos CSI! Hay que ir eligiendo personaje.


domingo, 17 de mayo de 2009

¡ Felicidades Malka !

viernes, 15 de mayo de 2009

¡¡ Feliz Cumpleaños Papá !!

martes, 12 de mayo de 2009

¡¡ Felicidades Abuelo !!

lunes, 11 de mayo de 2009

¡¡ FELICIDADES MARIO !!

jueves, 23 de abril de 2009

Librería Shakespeare and Co.

La mítica librería Shakespeare, cuya apertura se situa en el año 1951, ha servido durante muchos años para dar alojamiento a numerosos escritores noveles, y ser testigo de infinitas charlas y lecturas. Además, como es su oficio, vende libros.

George Whitman, ahora un anciano de noventa años, se instaló en París tras la segunda Guerra Mundial y fue acumulando una gran cantidad de libros que prestaba a sus amigos. Su apartamento, en el número 37 de la Rue de la Bûcherie, se convertiría en la famosa librería a orillas del Sena. En ella, puedes encontrar libros de todas las épocas y condición, la mayoría en inglés. Los precios son asequibles y cuando te llevas uno, te estampan un sello muy gracioso en la primera página, para que ni tú ni el libro, olvideis dónde os conocísteis.

De esta librería son muchos los que yo he adquirido este año, algunos nuevos y otros de segunda mano, y también la mayoría de los que he regalado y dedicado. Porque soy de las que piensan que un libro recogido aquí es especial. ¡Feliz día del Libro!


PD: Foto "robada" a Marga.

viernes, 17 de abril de 2009

Momentos de Visita (II)

L'Opéra
Pont d'Alexander III


Le Pantheon


Torre Eiffel


Champs de Mars


Chez Nation

sábado, 11 de abril de 2009

La pirámide del Louvre cumple 20 años

Tirada en el sofá os cuento. Después de pasar el día pensando en cuál podría ser el plan de esta tarde, o en su defecto, el de la noche: ¿Exposición o cine?, lo vimos claro. La pirámide del Musée du Louvre cumplía 20 años. Y allí que nos fuimos las tres marías.
Dispuestas como estabamos a ver el despliegue de luces y colores que los parisinos habrían preparado a su pirámide, nos quedamos con la cara a cuadros cuando descubrimos que la inversión ecónomica del evento había sido, puedo asegurar que casi integramente, a publicitarlo en los pasillos del metro. Un texto soporífero, a una velocidad...¿cómo diría?...¿sin velocidad?. Si eso es lo que entienden aquí por "celebración", La Cibeles no tiene nada que envidiarla, ¡incluso cuando no tenía mano!. Eso sí, nuestras madres nos han educado bien para aprovechar siempre los medios que se te ofrecen. Y aquí teneis el resultado, ¡hemos creado nuestra propia exposición fotográfica!

Nota: Fotografía cedida por Marga. (Y me la he ganado, que esta noche me ha tirado un vaso de agua ¡a la cara!)

jueves, 9 de abril de 2009

¡¡ Felicidades Quique !!

miércoles, 8 de abril de 2009

Bataille de Polochons Internationale à Paris

Esta vez, fue cosa de Ruth. Lo prometo. No la convocatoria a nivel internacional, pero sí que debo responsabilizarla de que yo acudiese a ella: Batalla de almohadas en la misma plaza parisina que da entrada al edificio de la Bolsa.

Confirmación de asistencia: Ruth, yo y demás gente diversa (se incluyen, parisinos y no parisinos, fotógrafos, niños sin disfrazar y adultos disfrazados). El lugar la plaza de la Bourse, la hora exacta: 18:08h, ni un minuto más ni uno menos.

Tras la vergüenza inicial, una ya se desmelena y aprueba el esconderse el almohadón "de forma que no se note", como exigían las instrucciones del evento en cuestión. ¿Quién no iba a pensar que yo estuviese embarazada de nueve meses? Si se veía claro que era eso.


Mientras yo me preguntaba si ponerle música de Mozart o no al recién salido retoño en mi "tripita", alguien llega por detrás y me susurra: "Ya es la hora". ¡Zas! La primera en la cabeza, entramos en guerra.

A continuación os dejo un enlace para que podais ver que más que pegar, yo lo que hacía era no parar de reírme, aunque hay que decir que el momento que aparece, a mí me tocaba ya la retaguardia:


Y para que luego vengan a mí a quejarse por los desperdicios y botellas de la mañana de un domingo en Malasaña, ¡no tienen aquí trabajo!


lunes, 30 de marzo de 2009

Cómo "agonzalizarse" en un fin de semana

Sí, parece mentira, pero este fin de semana tocaba París. Y más concretamente la propia casa. De las 60 horas que tiene un fin de semana de los corrientes, (yo incluyo desde las 19:00 de un viernes a las 07:00 de un lunes, y si me pongo sincera empezamos el jueves noche), puedo afirmar que las más afortunadas estuvimos encerradas 55 horas en ella. La clausura tiene su explicación: La Gripe.

No es de extrañar que con este panorama, Ambrosio (creo que ya os comenté su contratación en la entrada de Londres) nos abandonara estos días con la dudosa excusa de acompañar a su amante, nuestra Housekeeper al ginécolgo para hacerse una ecografía (sí, son muchas tareas las que hay en Nation que requieren una segunda empleada, y a la que no pensamos darle otro nombre). Ruth nos lo confesó el sábado por la mañana, con lo que el enfado monumental que pillamos Marga y yo iba preparando el terreno para lo que sucedería después; Un lío laboral, ¡era lo que nos faltaba en casa!.

Y es que todo fue encadenándose. La cara de desesperación que debíamos de tener las dos enfermas cuando Ruth llegó de trabajar el viernes, la convenció para obligarnos a salir a dar una pequeña vuelta. Bien abrigadas no le veíamos el inconveniente. Además, estabamos actuando por el bien de la convivencia: Nos estabamos volviendo locas.

Exhaustas del trayecto debido a los síntomas gripales, tan bellos que no me voy a detener en describirlos, nos fuímos directas a la cama. El sábado por la mañana había que recobrar fuerzas, y nada mejor que uno de nuestros desayunos, ¡cómo si las calorías matasen virus! Sí así fuese, nosotras garantizamos nuestra salud hasta fin de año. Estudio y trabajo (a esto, reconozco, hay que echarle imaginación). Ya sin contratación, lo prometo, viene Ivan desde Bastille a cocinarnos y de sobremesa. Unos videos educativos después (a los que estamos enganchados y a los que dedicaré todo un post, porque creédme, pero resuelven muchos conflictos), ¡salgo de casa durante 3 horas para hacer turismo!.

Y entramos ya en el sábado noche...ahí es cuando llega. Marga se pone chula, y Ruth y yo más todavia. "Vete de mi lado si vas a comer cereales, crujen demasiado"...¡Boom!... "Las palomitas hacen ruido ¿lo sabías?, ¿sabías que no vas a probar ni una eh, lo sabías?"..."¿sabes que no me importa nada? ¿Sabes que tengo helado sólo para mí?"..."¿Sabes que si tocas una palomita te la voy a cobrar?"..."¿Sabes que me caes mal?"..."¿Y tú fatal?"...Ya está, totalmente "agonzalizadas", nos ha costado medio fin de semana viendo las mismas cuatro paredes verdes. ¡Ni Ruth se escapa!

Domingo de limpieza, estudio y trabajo. A falta de un video instructivo de "Pocoyo: Se que es duro mantenerse un fin de semana en casa, con gripe, trabajando y estudiando y seguir siendo amable", nos conformamos con escuchar desde tres ordenadores diferentes los dos CD's de La Pegatina. ¡Esto si que une! Pero, a pesar de las risas, siguen siendo un par de días encerradas...¡A ver si os vais a creer ahora que nos quedamos amarradas en casa por voluntad propia!

lunes, 23 de marzo de 2009

Carrera de obstáculos. La meta: París

¿Quién dijo que salir del hogar familiar era fácil? Con esta entrada dejo constancia de que el asunto puede convertirse en algo complicado, sin contar claro está, con que el Sol no te lo dejan llevar.
Obstáculo 1: Coger un avión a las 07:00am, que se agrava cuando la cama de la que tienes que salir es la tuya, la de siempre. Tendrás que abandonar tus sábanas de colores y el olor a vainilla que recorre toda la casa. Y además, sabes que no vas a poder llevarte la almohada. ¡Eso es lo peor de todo! Pero ahí está tu conciencia que te obliga a sacar un pie, y luego el otro, para no perder el vuelo. Es mejor no pensarlo.
Obstáculo 2: Cuando el agente de seguridad sugiere que te quites el jersey y te quedes en tirantes a esas horas de la mañana. ¡Una cosa es ir en chanclas en marzo y otra muy distinta este capricho! Empiezas con movimientos lentos y pesados, te cuesta subrir el brazo y no puedes, ¡qué es un jersey no un chaleco lleno de minas! Acabas agotando al agente y te deja pasar no sin manosearte unos minutos.
Obstáculo 3: El agente de seguridad segundo. A ver, la maleta roja ¿de quién es? Ya con cara de pocos amigos afirmas que es la tuya y que sí, hoy es tu día. La abres, separas el ordenador y le comentas al agente que si no sabes casi ni utilizar el word, qué cómo pueden pensar que activarías una bomba desde ese aparato. Nada, no le ha hecho gracia.
Cuando la maleta está a punto de llegar a tus manos, el agente segundo ataca de nuevo: A ver, la maleta roja ¿de quién es?...¡Pero no te he dicho que mía, sordo! Otra vez la abro, ya muerta de risa, y le desafío: Venga revisela y pregunte. Sordo no lo se, pero tonto un rato: ¿Este bote?. A lo que contesto: Colacao, ¿no lo ve? (Ahora sí, imaginaros mi cara). ¿Y esto?, queso. ¿Ahora me vas a sacar el jamón?, no pero si quiere lomo ibérico.
Venga más preguntas, y quiero una luz enfocándome directamente a la cara...¡cómo en las peliculas!...¿Te vas a la guerra? Casi, voy sin padres. ¡Ahh, entiendo!¿dónde te vas?, Francia. ¿Estarás harta de camembert?, Considerando que llevo dos quesos manchegos...Al final acabas disculpándote de no invitarle a una tapita porque si no, pierdes el vuelo.
Obstáculo 4: El estúpido personal de tierra de Easyjet. Maleta internacionalmente homolagada como válida para ser considerada como bulto de mano. Pues para los pijos de naranja no. Ahí me teneis debatiendo que mi maleta no tiene por qué ser facturada, y la chillona acaba poniéndome un papelito y pidiéndome que la deje al principio del avión. Pues el papelito se quedó en la pasarela y la maleta viajó conmigo, a esas horas ¡no me habla en ese tono nadie!.
Obstáculo 5: Esto es ya de manual. Veinte minutos de vuelo y mi nariz decide ponerse a sangrar y no parar. Como iba sentada en la salida de emergencia, llevaba conmigo un libro, el ipod y el móvil. Ponte tú a pedirle al inglés que llevas sentado al lado que te saque un klinnex, que tú no puedes porque andas ocupada taponándote la hemorragia. ¡Klinnex, one klinnex, please! Y empiezas con los gestos..¡coño no lo ves!
La cosa no para y hay que ir al servicio del avión, con lo poco que me gustan. Sales al pasillo y...¡el carrito de la comida justo en medio y a diez filas del principio! Aquí es cuando miras más arriba todavía y piensas: RER, tú no me falles hoy.

domingo, 22 de marzo de 2009

¡¡ Felicidades Jose !!

Muchas felicidades desde la ciudad del Sena, ya te dije que no me conformaba con felicitarte ayer...porque tu día es ¡hoy! Mil besos

miércoles, 18 de marzo de 2009

¡¡ Feliz Cumpleaños Andresito !!

¡¡Felicidades desde París y que cumplas muchos más!!
Besos

viernes, 13 de marzo de 2009

¡¡ FELICIDADES MIRIM !!

Espacio momentáneamente en proceso de publicación. El cumpleaños de Miriam es el sábado 14 de marzo y su correspondiente vídeo fue grabado con anterioridad, pero la cámara murió y de la nueva no tengo el cable. Además de que este fin de semana me encuentro en una isla, rodeada de tréboles y duendes. Pero quiero que sepa que también aquí va a tener su espacio y ¡ que la felicitais todos conmigo! En cuanto subsane el imprevisto, prometo que tendrás tu felicitación personalizada.
Un beso enorme

miércoles, 11 de marzo de 2009

¡¡ FELICIDADES ISRAEL !!

¡ Mil besos y que cumplas muchos más!

sábado, 7 de marzo de 2009

Las nuevas caras de París

Nota de prensa: La famosa empresa Coca Cola ha fichado cinco nuevas caras para su campaña publicitaria en París. En mitad de una crisis que afecta a todos los sectores del mercado, Coca Cola ha pensado que no hay mejor manera de incrementar sus ventas que ofrenciendo un consejo: Destapar la felicidad de cada uno. Para los exigentes parisinos no se ha encontrado mejor gancho que un grupo de españoles, cuya identidad se mantiene oculta pues se dice que son auténticas estrellas. El periódico local asegura que, tras empapelar la ciudad con estas imágenes, el producto comenzó a agotarse en todos los locales comerciales.

martes, 3 de marzo de 2009

¡¡ FELICIDADES VIDAL !!

lunes, 2 de marzo de 2009

Conociendo Pisa, comiendo...no sólo pizza

Podría hacer como en el título y continuar rimando durante todo el relato. Pero, a parte de odiar la poesía y de ser algo bastante complicado; en realidad, 50Cent no empezó a rapear hasta la noche del sábado (Ruth estaba inspirada). Y es que, otra cosa no, pero PISA 2009 sacó a la luz nuestra vena artística.

Mientras esperabamos la tardía llegada del consultant de la casa, y tras haber preparado bocadillos para todo París, Marga empezó a sacar brillo a la bitrocerámica (una vez más) y yo, aguja en mano, me puse a coser los botones de los abrigos. ¡Cómo si nos sobrase el tiempo! Cuando los tres (axfisiados) cogimos la línea 1, dirección Porte Maillot, eran muchos los retos que se nos planteaban: conseguir entrar con los billetes caseros en el bus a Beauvais, y más difícil aún, no perder ese bus y, por tanto, el vuelo.

Ya en tierras de la Toscana, y después del "acalorado" debate, tomamos la "complicada" decisión de contratar el seguro de 24 euros, en detrimento del de 1300 euros. Llamadnos arriesgados. Con Ivan recordando la equipación básica de un coche y todos con el cinturón bien abrochadito, ponemos CD y GPS (sí, sí aquel que nos dejó tirados en Londres, creemos en las segundas oportunidades), rumbo a nuestro primer destino.

Destino 1: PISA. Acomodamos a los niños en su cama, bien juntitos, pero se ponen rebeldes asegurando que no quieren dormir tan pronto (01:00 am, anoto). Empezamos turismo. Después de mil vueltas, y de quinientas preguntas del tipo ¿dónde coño está la torre?, el GPS se vuelve innecesario y nosotros expertos del pueblo: "no mejor por aquí que llegamos a la plaza redonda"..."pero si vamos a la derecha llegamos al cruce"..."ya, pero la muralla está a este lado y acortamos"...De repente, ¡la vemos!. Y sí, recta no está, ¡así que es esa!.

Por la mañana, nos llevamos el desayuno al mismo Campo dei Miracoli y empezamos a sacar nuestro propio arte frente a la torre. Sólo hay que mirar las fotos.
Destino 2: LUCCA. Todos conoceis mi devoción por la buena pizza. Pues he de decir, que aquí hicimos un importante descubrimiento: La Calzone. Además de tomar el primer cappuccino, aprender que los italianos no se estiran ni con los bombones y que a nosotros nos gusta demasiado el suelo.

Destino 3: SIENA. Ivan de nuevo al volante, y Ruth viendo pasar una gasolinera tras otra con cara de desesperación. Llegamos a nuestro último destino. ¿Primera misión? Encontrar dónde dormir esa noche. Y otra vez que los niños no quieren irse a la cama. Unanimidad: Se sale de fiesta, así...de guarros (Anoto: los resultados futbolísticos de esa noche le subían la moral a cualquiera).
Por la mañana, el cansancio en nuestras caras era ya bastante visible, pero aún nos faltaba algo...¡era Carnaval! Turismo, serpentina, confeti y una batalla de nieve encarnizada por las calles de Siena...¡Menuda la que liamos! Sólo decir que los mismos carabinieri italianos nos escolatron y sentaron a comer ese mismo día, ante la atenta mirada de los demás comensales y de algunas candidatas a "belleza italiana". Un par de entrantes, siete gnochis para algunos, tiramisú y chupitos de amaretto. El estómago lleno y dispuesto para volver a casa.

Mirad si nos quedamos bien, que ni las locas fotógrafas del avión de vuelta consiguieron indigestarnos la comida. Aun así, sigo diciendo que hay que volver, que algo se quedó...¿para cuando mi gelato de nata?

viernes, 13 de febrero de 2009

¡¡ Felicidades Jose Mari !!


Muchos besos y ¡a seguir disfrutando!

jueves, 12 de febrero de 2009

Cenicienta entre 6 millones de otros

Este último miércoles fui arrastrada por Marga a una exposición en la ciudad del Sena. En realidad, no hubo mucha oposición por mi parte; el asunto parecía interesante: un periodista, la vuelta al mundo, 40 preguntas para 5000 entrevistas y 3500 horas grabadas en video, (no, no nos vimos todas). El resultado se presentaba entretenido: "6 milliards d'autres, comment ça marche?", y nada menos que en el mismísimo Grand Palais. Esto siempre presenta confusión, ¿cuál de los dos palacetes que nos encontramos es el "Grand" y cuál el "Petit"? Yo ya lo veo fácil, (hoy, seamos sinceros, que ayer dudé). Si llegas desde Le Pont Alexander III, es el que queda a tu izquierda. En cambio, si llegas desde Les Champs Elysées, queda a tu derecha. Y aún más fácil, Wiston Churchill acompaña el lado del "Petit", y el general Charles de Gaulle acompaña el lado del "Grand". (¿Paradoja?). Estoy segura que ya no os perdéis.

Las cinco de la tarde y yo no sabía muy bien cómo prepararme para el evento, no es que sea muy difícil, es un simple museo, pero acudir a uno de los barrios más pijos de París, acompañada de Marga que se pone como un "pincelito" para ir a trabajar, (y de la que no comentaremos su procedencia madrileña, !pero vaya¡). De negro y con tacones, nunca falla.

Entramos sin esperar cola, porque aún debe haber gente que no conoce el maravilloso mundo llamado "Internet", y su opción de "compra anticipada", que estoy dispuesta apostar que ya lo tienen hasta en el parking de la Vaguada.

Un paragüas con miles de retratos parlantes te recibe, para que tú te cobijes y empieces a entender las diferencias que hay, no sólo, entre culturas, sino entre países de la misma. Le Grand Palais, majestuoso por fuera y diáfano por dentro, ha sido decorado con chamizos de colores que animan su estructura de hierro y sus paredes blancas. Cada color te sumerge en algún concepto abstracto que, al final, acaba difuminándose en varios: Philosophies en Dieu, Nature, Progrés...o Rupture en Guerre, Pardonner. Debo reconocer que me costó un poco centrarme en el tema. Miles de retratos te cuentan qué piensan, mientras tú no paras de preguntarte en cuál de esos rincones del Palais se sienta Karl Lagerfeld a dirigir sus desfiles, si es que se sienta.

Entrar en algunas de las cabañas era toda una hazaña. Pues Marga y yo nos decidimos, nada menos, que por la de la guerra, la del genocidio de Ruanda...¡si es que somos de un alegre! Ahora, si me tengo que quedar con una creo que mi elección es clara: "Rêves d'enfants" (Sueños de niño).
¿Y que niña no ha soñado alguna vez con ser Cenicienta por una noche?, o por tres minutos, como lo fui yo. Comentando lo que nos parecía la exposición, nos disponiamos a salir, cuando el tacón de mi zapato decide quedarse atrapado en la puerta de Le Grand Palais...¿y qué hago? Mi padre siempre dice que ante todo debo comportarme como una señorita. Así que nada, esperar. Al final, un caballero parisino se agachó y me devolvió el zapato...pero en la vuelta a casa, ni carruajes ni príncipe, en Metro y con tu compañera de piso...eso sí, ¡estuve en casa antes de medianoche!


Nota*: Las fotos han sido cedidas por Marga!

martes, 10 de febrero de 2009

La práctica prueba la teoría

Si echamos un vistazo a las entradas del blog, podemos comprobar que no soy muy partidaria de publicar las soirées y noches de fiesta a las que asisto, no es que no merezcan la pena, (algunas son realmente buenas), pero igual que la resaca queda reservada para algunos, las causas de la misma, para aquellos que sean capaces de recordarlas.

Esta vez no se trata de relatar las peripecias de una "noche de cerves" como cualquier otra, sino de probar una teoría: Yo no me lío, a mí "me lian".
Sábado y los cuatro tirados en Nation. Cada uno de nosotros con una idea muy concreta de lo que debería ser su noche. Marga habla de un par de cervezas en cualquier sitio y de vuelta en la cama como muy tarde a las 02:oo, hora ya intempestiva para Gonzalo y Marta, quienes han decidido ponerse a prueba y ahorrar para conseguir los cascos de Philips de la Fnac. Esta segunda propuesta de no salir no es contemplada por Ivan, quien anima a tomarse la primera en casa y salir a echarse unos bailes, (sí, aunque cueste creerlo, se puede salir a bailar en París).
1. Los primeros en confirmar la teoría son:
a. Marga
b. Ivan
c. Gonzalo y Marta, que no se lian sino que "les lian", y acaban saliendo por la puerta a paso ligero y corriendo los primeros detrás de un RER de tren corto.
2. La teoría queda probada una vez más cuando:
a. Gonzalo y Marta siguen al pie de la letra la imposición de la noche: Una ronda por cabeza.
b. Ivan acude a por...¿la tercera ya?.
c. Marga sigue brindando una vez tras otra, sin mirar el reloj y al final se le pasan las 02:00 y las 03:00...y que "la han liado" en el Hide Out.
3. La última prueba irrefutable de que esta teoría es cierta llega cuando:
a. Marga y Marta se animan a "turistear" y a no parar de hacer fotos.
b. Gonza se resiste a volver a casa.
c. Ivan se anima y se olvida de ir a cualquier local donde la música se pueda bailar, ¡si es que "le lian"!.
Pero digo yo una cosa, ¿no os gusta más esta teoría que las leyes de Murphy o cualquier otra? Si todas pudiesen ser probadas con una pinta en la mano, rodeada de amigos y brindando, una vez tras otra, como si el resto del local no fuese contigo; creedme, yo me apunto a todas.
Respuestas correctas: 1.c), 2.c), 3.c).

viernes, 6 de febrero de 2009

Momentos de visita (I)

Champ de Mars (París 2008)



Jardin du Luxembourg (París 2008)

Arc de Triomphe (París 2008)


Muro de Abbesses (París 2008)

Jardin du Luxembourg (París 2008)

jueves, 5 de febrero de 2009

¡¡Felicidades Yolanda!!

Muchas Felicidades en el día de tu cumpleaños y que disfrutes tanto como puedas de esos "treinta y pocos" que hoy te caen. Un beso enorme.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Le Panthéon

Hay gente que dice que todos los días se va a la cama sabiendo algo nuevo. Yo, si os digo la verdad, hoy no he aprendido nada (y eso que he ido a clase). Lo que sí puedo asegurar es que con cada visita que recibo, descubro algo nuevo de París. En este caso, os llevo de paseo turístico al Panthéon...y ¡con entrada gratuita!

Situado en el centro del Barrio latino, cerca del jardín de Luxemburgo, fue una Iglesia dedicada a Santa Genoveva hasta 1791, momento en el que es transformado en templo republicano para honorar la memoria de los hombres ilustres de la nación. Así, la Asamblea Constituyente lo convierte en un mauselo para los "grands hommes de l'époque de la liberté française".

Los primeros que nos reciben en la cripta donde se encuentran todos ellos son los ilustrados Voltaire y Rousseau, ambos enfrentados. Después se da paso a un laberinto de pequeñas salas( bien iluminado, que si no, una servidora no se plantea ni entrar), donde podemos encontrar los cerca de 80 personajes aquí enterrados: Alexander Dumas comparte cuarto con Victor Hugo y Émile Zola, mientras Lagrange espera compañero de habitación. (Aunque algunas, como mi tía, aseguren que el citado matemático se encuentra en el cementerio que habíamos visto la mañana anterior, y yo le esté señalando con el dedo su nombre en una tumba que venía hasta con foto).

La primera mujer enterrada en Le Panthéon fue la galardonada con dos premio Nobel, Marie Curie, trasladada aquí junto a su marido Pierre en 1995.

Dicen que desde lo alto de su columnata, se descubre un panorama único sobre París a 360º, pero en invierno permanece cerrado.

La arquitectura del siglo XVIII es de tipo neoclásica, aunque su ornamentado interior de mármol resulta un tanto tenebroso. Es en esta primera planta, donde se encuentra el famoso péndulo de Foucault que se utiliza para demostrar la rotación de la Tierra, y que permite además, conocer la latitud del punto donde se encuentra sin necesidad de observación astronómica. La explicación que te ofrencen en los folletos es muy concisa, pero para que nos entendamos, es una pelotita dorada brillante muy mona que se mueve de un lado para otro, y que yo recomendaría ver en pocos minutos, porque después pierde su encanto. ¿El motivo? Porque las condiciones atmosféricas no son las ideales y tiene que existir una correción, que en este caso consiste en un hombre con chaleco negro y walkie-talkie, que se acerca al péndulo y le da un empujón, para que siga la "demostración científica". ¡Eso llevo queriendolo hacer yo desde que he visto la bolita con el mismo movimiento!



martes, 3 de febrero de 2009

Para la "princesita" de Madrid

¡¡ FELICIDADES IRENE !!

jueves, 29 de enero de 2009

Costaleros en París

Que a los españoles nos encanta autocriticarnos por todo e intentar arreglar el país desde que compramos el pan y el periódico por la mañana, no es ninguna mentira; pero que nos ecantan nuestras tradiciones y, sobre todo, enseñarlas al mundo con la cabeza alta, es aún más cierto. Nosotros no ibamos a ser menos.

Debo puntualizar que ninguno de los miembros que formamos la recíén creada cofradía, era precisamente del sur de la península. Sólamente las dos mujeres del grupo: Marga y yo, podíamos contar con cierta ascendencia andaluza.

Tan orgullosos nos sentimos de nuestras costumbres, que decidimos sacar los pasos un día cualquiera de enero. Y a pesar de que la citada cofradía es mixta, nos dividimos de la siguiente forma:

- Por un lado, Marga y yo, sacando a la Virgen, es decir, el colchón.
- Por otro, Ivan y Gonza con el Cristo, es decir, el somier. (Se entiende el reparto, lo nuestro era más incómodo y había que tener mucho cuidado con no rozarlo por ninguna pared del metro).
Daniele, como buen cofrade, dirigía la procesión y no paraba de dar instrucciones.

Queríamos difundir bien la cultura española, y por ello pensamos: ¿Cuál es el lugar más concurrido de París un día cualquiera de diario, ceca de las nueve de la noche? El metro. Ahí que nos metimos, con todo, porque somos chulos y cabezotas, y porque podemos con eso y más. (Ahora que me fijo, sí, somos españoles). Además, la huelga en París comenzaba esa misma noche a las 20:ooh. Pues decidimos, incluso, ¡desafiarla!

Saludando a los espectadores, al menos yo, empiezo a pensar si de verdad soy costalera o uno de los pajes de la cabalgata de los Reyes Magos, que dicho sea de paso, tampoco vendría mal la "evangelización" de los demás países europeos en este aspecto. Salvado el obstáculo de los tornos y el veloz cierre de puertas de los vagones, nos ponemos rumbo a Nation, nuestra nueva casa.

Con los pasos ya en casa, disponemos a la Virgen en su lugar y ¿el somier? ¡Menuda penitencia! Después de haber recorrido las calles parisinas con él, resulta que no entra por el hueco de la escalera. ¿Y qué te enseña siempre una procesión religiosa? Que con la voluntad y la fe se llega lejos. Pues sí, ahí tenemos la voluntad de Marga para poner un anuncio en Internet, y la fe de todos para venderlo por el doble que nos costó, no sólo dicho somier, sino el colchón y un armario. ¿Y con el botín? Una "comilona" como Dios manda: ¡Claaro, tradición española!

Nota aclaratoria: Si alguno de los lectores tiene el ligero pensamiento de que hicimos trampa metiéndonos en el metro, se equivoca, fue exclusivamente estrategia de marketing.



jueves, 22 de enero de 2009

Los franceses no saben plagiar

Hoy he comido en el restaurante de la facultad (llamado CROUS). Entre los postres, había un conjunto de platos con una tarta encima, como diría mi amiga Miriam, "muy maja". La etiqueta rezaba: "Le Galette des Trois Rois", que traducido al español quiere decir: ¡ROSCÓN DE REYES!, ¡toma!.

Haciendo oídos sordos a Gonzalo, que ya me avisó que estaba malísimo, me arriesgo y pruebo con uno. Es imposible que algo que se llama "Roscón" esté malo, sería una vergüenza. Primera cucharada y ya está, ¡Indignada me habéis puesto!...malo no, ¡asqueroso! ¿Cómo os atrevéis hacer esto? Pero, ¡qué copia más barata! Si señores, nos están tomando el pelo, y yo ya me tengo que poner seria: España 1 - Francia 0...¡y no lo siento! La próxima vez que alguna francesa se atreva a decirme que ellos también tienen Roscón de Reyes por Navidad, se entera. Pienso colgarle uno español (el de verdad) del cuello, y no dejar que pegue ni un sólo mordisco. ¡Verás que tortura! Y es que lo que yo le decía a las chinas hoy en el comedor, así en un castellano muy claro: "¡Esto no es Roscón ni es na'!"
Bisous

martes, 20 de enero de 2009

Accidentados con el estómago lleno

Tras haber finalizado una comida ligera y una sobremesa veloz, los cuatro pusimos rumbo a IKEA, (lo he visitado más que el propio Musée du Louvre). GPS y todos al Corsa, ¡te queremos Corsa!. Atravesamos París y unos movimientos rápidos para conseguir aparcamiento después, estamos dentro.

Describir a continuación "lo maravilloso" de una tarde en el invento sueco, sería casi tan largo como el paseo que te espera desde el momento en que coges una de esas bolsas amarillas. Y es que todos debimos haber elegido la opción de Ivan: ¡Quedarnos en el parque de bolas!

Las compras son muy escasas, pero algunos acaban con zapatillas de andar por casa. Porque eso te hace sentir que nos has perdido la tarde, subiendo y bajando escaleras, colocándote "mini-lapiceritos" en las orejas, buscando lo inexistente o asustando a una pobre niña en el pasillo de la sección de iluminación. Pero lo que no sabíamos, es que lo bueno venía después de pasar por caja. Tanto, que discutimos sobre la posibilidad de reunirnos allí mismo, mínimo dos veces por semana. Tú compras un vaso, así vacío, y por menos de un euro tienes barra libre (no -alcoholica, por supuesto, que hay niños, ya hemos comentado lo del parque de bolas) hasta que tu estómago no aguante más líquido. Algunos parecen no tener fin...¿verdad Gonza?.

Empezamos a coger posiciones y Ruth tiene una idea: Comprar perritos. La estrategia de comunicación "Haztelo tú mismo", o en este caso, "Sírvete tú mismo" es ¡genial! Queremos aprovecharla al máximo y nos pensamos el no comernos el pan e ir a pedir que nos repongan la salchicha...¡con el helado lo hacen! Nos hemos pasado.

De regreso al coche, Gonza insiste en llevarse el vaso, le cuesta desprenderse de él. Yo, que estaba colapsada de burbujas gracias a su obsesión previa porque bebiese sin parar y a grandes sorbos, le recuerdo que Marshall Eriksen, (de la serie de tv a la que estamos todos enganchados sin excepción), no dejaba introducir bebidas en el "Fiero" y con razón. Lo que no sabíamos aún, es que también era el último capítulo del Corsa...¡cómo no nos dimos cuenta!

Con Ivan ya de fiesta por París, y Ruth con su madre, Gonza y yo nos dispusimos a volver a Bastille después de la primera parte de la mudanza, (sí, nos mudamos). Nuestra conversación parece una premonición: ¿Cuál es el asiento más seguro de un coche? ¿Cuántos accidentes has tenido? ¿Y tú?.

Minutos después ya teníamos:

a) Un accidente de tráfico juntos que se sumaba a los que habíamos enumerado.

b) La respuesta a la primera pregunta; de momento, el asiento más seguro había resultado el del copiloto, es decir, el mío.

c) Un estado de nervios contenidos que nos hizo: Primero, asegurarnos de que ambos estabamos bien, y segundo, ponernos en marcha: asistencia internacional, la police...y comprobar, con cara de incredulidad, cómo el conductor de la furgoneta (el culpable) intentaba vomitar antes de la llegada de los agentes. Como dijo Gonza: "A este hombre le salen fuegos artificiales de la boca, está completamente borracho". El alcoholímetro nos daría la razón. Al final del día, para nosotros las 05 am, acabamos en casa, brindando con un par de cervezas...¡por tí y por el Corsa!...porque, ¿sabéis que es lo que ya no tenemos? El Corsa, que aún se encuentra con pronóstico reservado...Corsita, ¡te echamos de menos!


jueves, 15 de enero de 2009

De cómo siendo Erasmus, aprendí fontanería...

Si algo nos faltaba antes de mudarnos a Chez-Nation, -sí, nos mudamos-, era una complicación doméstica. Voilà! Aquí la tenemos.

Antecedentes: Una noche , mientras mi compañero de piso Gonzalo (al que ya conocemos todos, y si no, a leer los post anteriores) estaba muy entregado lavando una cacerola, hasta que el fregadero dijo: "¡No puedo más!". Y se acabó, enfermó y nos abandonó.

Búsqueda de síntomas: Cuando Gonzalo se asoma y me dice: "Marta, ¿puedes venir un momento?...porfa Marta", yo ya empiezo a temblar y me pongo a pensar en lo peor; ha dicho dos veces mi nombre y ya tiene puesta su carita de..., bueno dejémoslo simplemente en su "carita de". Llego a la cocina y me encuentro el fregadero hasta arriba de agua, que si lo llega a ver el Canal de Isabel II francés, creedme que nos corta el suministro. "Gonzalo, qué...¿jugando a las piscinitas?". Su "carita de" da paso a su cara de preocupación ( que también la luce a veces). Esto es serio. Reunión en el salón, que acaba convirtiéndose en algo parecido al despacho del Dr. House: dos mentes pensando y una lista de posibles síntomas, pero sin tener ni idea de lo que le ocurre al paciente. Y, como buenos adictos a los guiones televisivos, nos ponemos a probar suerte.

Tratamiento: El asunto no pinta bien, y el paciente no evoluciona. Toca llamar al departamento vecino, por si él puede ayudarnos, ya que solicitar la opinión del propietario, sí ha sido puesto en el tablón de posibles soluciones, pero es como cuando se apunta la enfermedad venérea, siempre es una posibilidad, pero antes se descarta todo lo demás. Ivan al rescate.

Esto es ya otra película. Mario Bros y Luigi desmontan el "sifón", (ahora es cuando vais a ver la de cosas que he aprendido), quitan la "junta", sacan toda la porquería acumulada, que es mucha, y se ponen a estudiar el caso con el paciente abierto en la mesa de operaciones. Necesitan ayuda de la Princesita, (porque también hay una princesita rosa, ¿no os acordais?), que ya no sólo se limita a poner los guantes naranjas al cirujano principal (Mario Bros), sino que baja y se dispone a introducir unos "granitos verdes que desatascan". Ensayo-Error. Después de un rato largo y seis manos trabajando, descartamos el atasco.

Se consiguen nuevas herramientas, y otra noche en búsqueda de la solución. Y aparece un nuevo síntoma, ahora el agua se sale por "una tubería de canalización", esto ya es problema de los especialistas, quienes nos aconsejan: ¿Habéis probado suerte con la venérea? No, ¡pero vamos a por ella!. De momento el fregadero funciona, otra cosa son las consecuencias de hacerlo funcionar.





La experiencia también a examen

Para enfrentarse a un examen hay que estudiarlo todo. Los temas, las prácticas y, sobre todo, la situación. La estrategia que he desarrollado en mi etapa erasmus empieza en el mismo momento en el que te sientas a estudiar: Resoplas, miras el grosor del temario, vuelves a resoplar (es lo que tiene estudiar derecho, y en francés), pero al final, te pones a ello.
Primero te sitúas en la mente del profesor y tratas de pensar como él...¿qué tiene menor posibilidad de entrar? La cosa está clara, la primera y última pregunta siempre descartadas, crucemos los dedos para que sean largas. Además, aquí son muy prácticos, nada de preguntas filosóficas: más descartes. Supones y estudias a fondo hasta que el sistema se desarrolla y, de setenta folios, has conseguido llegar a veinte, pero aun así, se te hace incomprensible. Y que conste, el esfuerzo sigue ahí.

Llegas a clase con tal fajo de apuntes, que te hace parecer un glosador de la Edad Media, de los que se dedicaban a recopilar todos los textos jurídicos de la época (todo queda en casa), para después refundirlos en uno solo. La diferencia está en que a ellos les quedaba un Tratado, dividido a su vez en Libros, que se dividen además en Tomos...y tú has terminado con una hojita azul en un mano y ¡Santa Gemma con todo el santoral en la otra! Y qué orgullosa se siente una con la síntesis lograda en apenas un folio.

Desde el final de la clase, y con tu salvoconducto en la mano (la hojita azul a la que tanto te aferras y con la que crees pasarás este examen), analizas la siguiente situación: ¿dónde me siento? Ni muy adelante, ni muy atrás, ni tampoco muy esquinada, pero que no se note que trato de esconderme. Voilà! Emplazamiento elegido. Ahora toca rodearte. En otros casos te lo piensas un poco más, pero siendo erasmus buscas sólo una cosa: ¡Españoles! Más que nada por dos razones de base:

a. Comparten tu idioma, lo que quiere decir que podrían soplarte alguna pregunta sin tener que decir en cada frase ¿pardon?, que ralentizaría mucho el proceso e incluso haría peligrar la misión.

b. Comparten tu filosofía de vida universitaria: Aquí hay que ayudarse, trabajar en equipo y salir cuánto antes.

Pero también tienes que elegir bien a tus cómplices circunstanciales. Debes sentarte detrás de una que no pare de escribir y debore la hoja, y de otra que se ha sentado allí por casualidad, porque no sabía que hacer esa mañana. Presión y motivación, el tandem perfecto para enfrentarse a un examen. Y en el momento en el que lo haces, todo vale. Todo lo que has aprendido, que no estudiado, se pone a prueba.

El salvoconducto azul ya no está contigo, te han obligado a dejarlo. Tienes que servirte de lo que tienes en tu cabeza... y en el contrabando. Las miradas cómplices se multiplican, una de nosotras ha preparado "minisalvoconductitos blancos" y ¡con una de las preguntas! Aquí es donde el ingenio entra también a examen, ¿y dónde puedo preservar de las miradas cotillas este poderoso papelito? Te miras y vuelves a pensar rápido, ya está: La "estola de Custo Barcelona" (¡Custo me encantas!). La bendita bufanda (para mí es eso y punto) tiene dos bolsillitos para meter las manos, y ¡qué gran uso! Haces que tienes calor, tironcito para abajo y al bolsillito el papelito. Y más chula que un ocho, te levantas y te la colocas con un giro de muñeca, insinuando con la mirada: ¿A qué es bonita la bufanda?

Aprobar no es seguro, pero que has puesto todo lo que has podido, no hay duda alguna. Para que luego digan que los erasmus no nos curramos los examenes.