lunes, 30 de marzo de 2009

Cómo "agonzalizarse" en un fin de semana

Sí, parece mentira, pero este fin de semana tocaba París. Y más concretamente la propia casa. De las 60 horas que tiene un fin de semana de los corrientes, (yo incluyo desde las 19:00 de un viernes a las 07:00 de un lunes, y si me pongo sincera empezamos el jueves noche), puedo afirmar que las más afortunadas estuvimos encerradas 55 horas en ella. La clausura tiene su explicación: La Gripe.

No es de extrañar que con este panorama, Ambrosio (creo que ya os comenté su contratación en la entrada de Londres) nos abandonara estos días con la dudosa excusa de acompañar a su amante, nuestra Housekeeper al ginécolgo para hacerse una ecografía (sí, son muchas tareas las que hay en Nation que requieren una segunda empleada, y a la que no pensamos darle otro nombre). Ruth nos lo confesó el sábado por la mañana, con lo que el enfado monumental que pillamos Marga y yo iba preparando el terreno para lo que sucedería después; Un lío laboral, ¡era lo que nos faltaba en casa!.

Y es que todo fue encadenándose. La cara de desesperación que debíamos de tener las dos enfermas cuando Ruth llegó de trabajar el viernes, la convenció para obligarnos a salir a dar una pequeña vuelta. Bien abrigadas no le veíamos el inconveniente. Además, estabamos actuando por el bien de la convivencia: Nos estabamos volviendo locas.

Exhaustas del trayecto debido a los síntomas gripales, tan bellos que no me voy a detener en describirlos, nos fuímos directas a la cama. El sábado por la mañana había que recobrar fuerzas, y nada mejor que uno de nuestros desayunos, ¡cómo si las calorías matasen virus! Sí así fuese, nosotras garantizamos nuestra salud hasta fin de año. Estudio y trabajo (a esto, reconozco, hay que echarle imaginación). Ya sin contratación, lo prometo, viene Ivan desde Bastille a cocinarnos y de sobremesa. Unos videos educativos después (a los que estamos enganchados y a los que dedicaré todo un post, porque creédme, pero resuelven muchos conflictos), ¡salgo de casa durante 3 horas para hacer turismo!.

Y entramos ya en el sábado noche...ahí es cuando llega. Marga se pone chula, y Ruth y yo más todavia. "Vete de mi lado si vas a comer cereales, crujen demasiado"...¡Boom!... "Las palomitas hacen ruido ¿lo sabías?, ¿sabías que no vas a probar ni una eh, lo sabías?"..."¿sabes que no me importa nada? ¿Sabes que tengo helado sólo para mí?"..."¿Sabes que si tocas una palomita te la voy a cobrar?"..."¿Sabes que me caes mal?"..."¿Y tú fatal?"...Ya está, totalmente "agonzalizadas", nos ha costado medio fin de semana viendo las mismas cuatro paredes verdes. ¡Ni Ruth se escapa!

Domingo de limpieza, estudio y trabajo. A falta de un video instructivo de "Pocoyo: Se que es duro mantenerse un fin de semana en casa, con gripe, trabajando y estudiando y seguir siendo amable", nos conformamos con escuchar desde tres ordenadores diferentes los dos CD's de La Pegatina. ¡Esto si que une! Pero, a pesar de las risas, siguen siendo un par de días encerradas...¡A ver si os vais a creer ahora que nos quedamos amarradas en casa por voluntad propia!

lunes, 23 de marzo de 2009

Carrera de obstáculos. La meta: París

¿Quién dijo que salir del hogar familiar era fácil? Con esta entrada dejo constancia de que el asunto puede convertirse en algo complicado, sin contar claro está, con que el Sol no te lo dejan llevar.
Obstáculo 1: Coger un avión a las 07:00am, que se agrava cuando la cama de la que tienes que salir es la tuya, la de siempre. Tendrás que abandonar tus sábanas de colores y el olor a vainilla que recorre toda la casa. Y además, sabes que no vas a poder llevarte la almohada. ¡Eso es lo peor de todo! Pero ahí está tu conciencia que te obliga a sacar un pie, y luego el otro, para no perder el vuelo. Es mejor no pensarlo.
Obstáculo 2: Cuando el agente de seguridad sugiere que te quites el jersey y te quedes en tirantes a esas horas de la mañana. ¡Una cosa es ir en chanclas en marzo y otra muy distinta este capricho! Empiezas con movimientos lentos y pesados, te cuesta subrir el brazo y no puedes, ¡qué es un jersey no un chaleco lleno de minas! Acabas agotando al agente y te deja pasar no sin manosearte unos minutos.
Obstáculo 3: El agente de seguridad segundo. A ver, la maleta roja ¿de quién es? Ya con cara de pocos amigos afirmas que es la tuya y que sí, hoy es tu día. La abres, separas el ordenador y le comentas al agente que si no sabes casi ni utilizar el word, qué cómo pueden pensar que activarías una bomba desde ese aparato. Nada, no le ha hecho gracia.
Cuando la maleta está a punto de llegar a tus manos, el agente segundo ataca de nuevo: A ver, la maleta roja ¿de quién es?...¡Pero no te he dicho que mía, sordo! Otra vez la abro, ya muerta de risa, y le desafío: Venga revisela y pregunte. Sordo no lo se, pero tonto un rato: ¿Este bote?. A lo que contesto: Colacao, ¿no lo ve? (Ahora sí, imaginaros mi cara). ¿Y esto?, queso. ¿Ahora me vas a sacar el jamón?, no pero si quiere lomo ibérico.
Venga más preguntas, y quiero una luz enfocándome directamente a la cara...¡cómo en las peliculas!...¿Te vas a la guerra? Casi, voy sin padres. ¡Ahh, entiendo!¿dónde te vas?, Francia. ¿Estarás harta de camembert?, Considerando que llevo dos quesos manchegos...Al final acabas disculpándote de no invitarle a una tapita porque si no, pierdes el vuelo.
Obstáculo 4: El estúpido personal de tierra de Easyjet. Maleta internacionalmente homolagada como válida para ser considerada como bulto de mano. Pues para los pijos de naranja no. Ahí me teneis debatiendo que mi maleta no tiene por qué ser facturada, y la chillona acaba poniéndome un papelito y pidiéndome que la deje al principio del avión. Pues el papelito se quedó en la pasarela y la maleta viajó conmigo, a esas horas ¡no me habla en ese tono nadie!.
Obstáculo 5: Esto es ya de manual. Veinte minutos de vuelo y mi nariz decide ponerse a sangrar y no parar. Como iba sentada en la salida de emergencia, llevaba conmigo un libro, el ipod y el móvil. Ponte tú a pedirle al inglés que llevas sentado al lado que te saque un klinnex, que tú no puedes porque andas ocupada taponándote la hemorragia. ¡Klinnex, one klinnex, please! Y empiezas con los gestos..¡coño no lo ves!
La cosa no para y hay que ir al servicio del avión, con lo poco que me gustan. Sales al pasillo y...¡el carrito de la comida justo en medio y a diez filas del principio! Aquí es cuando miras más arriba todavía y piensas: RER, tú no me falles hoy.

domingo, 22 de marzo de 2009

¡¡ Felicidades Jose !!

Muchas felicidades desde la ciudad del Sena, ya te dije que no me conformaba con felicitarte ayer...porque tu día es ¡hoy! Mil besos

miércoles, 18 de marzo de 2009

¡¡ Feliz Cumpleaños Andresito !!

¡¡Felicidades desde París y que cumplas muchos más!!
Besos

viernes, 13 de marzo de 2009

¡¡ FELICIDADES MIRIM !!

Espacio momentáneamente en proceso de publicación. El cumpleaños de Miriam es el sábado 14 de marzo y su correspondiente vídeo fue grabado con anterioridad, pero la cámara murió y de la nueva no tengo el cable. Además de que este fin de semana me encuentro en una isla, rodeada de tréboles y duendes. Pero quiero que sepa que también aquí va a tener su espacio y ¡ que la felicitais todos conmigo! En cuanto subsane el imprevisto, prometo que tendrás tu felicitación personalizada.
Un beso enorme

miércoles, 11 de marzo de 2009

¡¡ FELICIDADES ISRAEL !!

¡ Mil besos y que cumplas muchos más!

sábado, 7 de marzo de 2009

Las nuevas caras de París

Nota de prensa: La famosa empresa Coca Cola ha fichado cinco nuevas caras para su campaña publicitaria en París. En mitad de una crisis que afecta a todos los sectores del mercado, Coca Cola ha pensado que no hay mejor manera de incrementar sus ventas que ofrenciendo un consejo: Destapar la felicidad de cada uno. Para los exigentes parisinos no se ha encontrado mejor gancho que un grupo de españoles, cuya identidad se mantiene oculta pues se dice que son auténticas estrellas. El periódico local asegura que, tras empapelar la ciudad con estas imágenes, el producto comenzó a agotarse en todos los locales comerciales.

martes, 3 de marzo de 2009

¡¡ FELICIDADES VIDAL !!

lunes, 2 de marzo de 2009

Conociendo Pisa, comiendo...no sólo pizza

Podría hacer como en el título y continuar rimando durante todo el relato. Pero, a parte de odiar la poesía y de ser algo bastante complicado; en realidad, 50Cent no empezó a rapear hasta la noche del sábado (Ruth estaba inspirada). Y es que, otra cosa no, pero PISA 2009 sacó a la luz nuestra vena artística.

Mientras esperabamos la tardía llegada del consultant de la casa, y tras haber preparado bocadillos para todo París, Marga empezó a sacar brillo a la bitrocerámica (una vez más) y yo, aguja en mano, me puse a coser los botones de los abrigos. ¡Cómo si nos sobrase el tiempo! Cuando los tres (axfisiados) cogimos la línea 1, dirección Porte Maillot, eran muchos los retos que se nos planteaban: conseguir entrar con los billetes caseros en el bus a Beauvais, y más difícil aún, no perder ese bus y, por tanto, el vuelo.

Ya en tierras de la Toscana, y después del "acalorado" debate, tomamos la "complicada" decisión de contratar el seguro de 24 euros, en detrimento del de 1300 euros. Llamadnos arriesgados. Con Ivan recordando la equipación básica de un coche y todos con el cinturón bien abrochadito, ponemos CD y GPS (sí, sí aquel que nos dejó tirados en Londres, creemos en las segundas oportunidades), rumbo a nuestro primer destino.

Destino 1: PISA. Acomodamos a los niños en su cama, bien juntitos, pero se ponen rebeldes asegurando que no quieren dormir tan pronto (01:00 am, anoto). Empezamos turismo. Después de mil vueltas, y de quinientas preguntas del tipo ¿dónde coño está la torre?, el GPS se vuelve innecesario y nosotros expertos del pueblo: "no mejor por aquí que llegamos a la plaza redonda"..."pero si vamos a la derecha llegamos al cruce"..."ya, pero la muralla está a este lado y acortamos"...De repente, ¡la vemos!. Y sí, recta no está, ¡así que es esa!.

Por la mañana, nos llevamos el desayuno al mismo Campo dei Miracoli y empezamos a sacar nuestro propio arte frente a la torre. Sólo hay que mirar las fotos.
Destino 2: LUCCA. Todos conoceis mi devoción por la buena pizza. Pues he de decir, que aquí hicimos un importante descubrimiento: La Calzone. Además de tomar el primer cappuccino, aprender que los italianos no se estiran ni con los bombones y que a nosotros nos gusta demasiado el suelo.

Destino 3: SIENA. Ivan de nuevo al volante, y Ruth viendo pasar una gasolinera tras otra con cara de desesperación. Llegamos a nuestro último destino. ¿Primera misión? Encontrar dónde dormir esa noche. Y otra vez que los niños no quieren irse a la cama. Unanimidad: Se sale de fiesta, así...de guarros (Anoto: los resultados futbolísticos de esa noche le subían la moral a cualquiera).
Por la mañana, el cansancio en nuestras caras era ya bastante visible, pero aún nos faltaba algo...¡era Carnaval! Turismo, serpentina, confeti y una batalla de nieve encarnizada por las calles de Siena...¡Menuda la que liamos! Sólo decir que los mismos carabinieri italianos nos escolatron y sentaron a comer ese mismo día, ante la atenta mirada de los demás comensales y de algunas candidatas a "belleza italiana". Un par de entrantes, siete gnochis para algunos, tiramisú y chupitos de amaretto. El estómago lleno y dispuesto para volver a casa.

Mirad si nos quedamos bien, que ni las locas fotógrafas del avión de vuelta consiguieron indigestarnos la comida. Aun así, sigo diciendo que hay que volver, que algo se quedó...¿para cuando mi gelato de nata?