jueves, 30 de septiembre de 2010

Dura competencia

Esto no me gusta. Me niego. No mola nada, demasiada presión. Mentira...

Me sale competencia. Primero fue mi hermano con su blog familiar y una total libertad de contenido. Desde música heavy, hasta mis increíbles intervenciones de "esa música rara que escucho". Desde un inesperado arranque de madridismo, hasta la crítica más dura contra cualquier jugador. Todos pueden escribir, porque todo cabe en él. Como en el corazón del creador, estas cosas se reflejan.

Coliseo Madridista

Después vino Bea, con sus locuras transitorias y sus entradas cuidadas, en las que cada palabra está colocada a conciencia. Cada frase guarda algo y está muy pensada. Por eso no llegaba nunca a tiempo en las entregas de Francescutti, no porque no llegase a la hora.

(Ni) corta (ni) perezosa

Al poco tiempo Charly, con su blog especializado en cine. Y con su diccionario propio, que si yo invento palabras, él no se queda corto. En este prometo colaboración, pero necesito inspiración para estar a la altura, que él habla con tecnicismos y yo te cuento cualquier cosa.

El tercer hombre

Y por si fuera poca la presión que una siente ante tanta pluma, llega Bea de nuevo, se junta con Almu y Crispu, -todas compañeras de clase y amigas-, y deciden crear otro. Pero no para hablar de cualquer cosa no, uno dedicado a mí. Con mi cara de cabecera. Es como una actualización continua a distancia. Me encanta. Y más me va a gustar cuando aparezca el primer cotilleo, porque pienso sentarme con un bol de palomitas delante de la pantalla.

Martario's Blog

Todos ellos se encuentran en la columna de la derecha...¿derecha?¿izquierda? Sí, confieso que me lo he pensado...

Guaraníes

Grupo de pueblos sudamericanos del noreste de Argentina, sur y suroete de Brasil, Paraguay y el sudeste de Bolivia. El nombre de guaraní se lo dimos los españoles al escuchar el grito con el que acudían a la guerra: "guará-ny".

Se trata de un pueblo nativo del Amazonas que se trasladó debido a la necesidad de encontrar nuevas tierras para el cultivo y la presión de otros indígenas. Su población total se estima entre 1,5 y 2 millones. Tienen graves problemas que puede llevarles a su desaparición: falta de tierras, desnutrición, falta de ayuda por parte del gobierno o tuberculosis.

Yo ya había leído sobre ellos en mi guía, con lo que la curiosidad por verlos me mataba. Y cuando encontraba uno, le preguntaba a cualquiera que estuviese sentado a mi lado en el colectivo: ¿son guaraníes verdad?
La provincia de Misiones, donde se encuentra el pueblo de Iguazú, está repleta de ellos. Andan descalzos, con lo que sus piernas se tiñen del color rojo que tienen todas las calles y carreteras de la provincia. Hacen figuras de madera, collares de pipas y bolsitos de tela que venden a los turistas en cualquier parte. Siempre va la madre acompañada de sus hijos, y pasan el día juntos, intentando ganarse unos pesos para la comida. Bien en puestos organizados, bien con una simple tela, que de blanco ya le queda poco, en medio de la calle.

martes, 28 de septiembre de 2010

Usos y costumbres

Muchas personas dicen viajar para conocer otras culturas. Creo que la mayoría de los alumnos de intercambio lo utilizamos para rellenar el folio que se nos pide como carta de motivación. Es una de las tonterías que se exigen como requisito previo de ingreso a la facultad, que luego quisiera saber yo quién se lee un papel lleno de: "me encanta viajar", "creo que es importante para mi futuro", "adquirir experiencia" y sí, el mítico, "conocer otras culturas".

Pues yo, eso de adquirir conocimientos culturales lo matizaría. Hay cosas que no es necesario experimentar, gracias. Una de ellas nos devuelve, como no podía ser de otra forma, al baño. Llego a pensar muchas veces que tengo una auténtica obsesión, pero se me llenan los ojos de lágrimas cuando los cierro y visualizo mis 2 metros cuadrados al final del pasillo. Veo el cuadro con patitos, mi albornoz furcia y la esponja de dálmata que nunca utilizo.


El motivo cultural al que me refiero hoy es el váter. Los váteres argentinos tienen un sistema particular, hasta en esto quieren ser rústicos. En España estamos acostumbrados a que, una vez tiras de la cisterna, la cosa baja y el agua da vueltas, pero ya está. Si eres un poco apañado, el agua sale verde o azul. En Argentina no, la cosa primero sube y después baja. No entiendo el motivo de ver las cosas girar y acercarse a tu cara, con el miedo innecesario de que eso no pare y se salga. Y prometo que una vez lo ví salir y me quedé loca.

El momento se hace eterno y no paras de gritarle mentalmente al váter "¡venga, venga!", como si te entendiese. La cosa sigue ascendiendo, y el grito se convierte en desesperación "¡no me jodas, no he dado tan fuerte al botón!". Y cuando ves que baja y que se pierde, respiras. Porque se te había olvidado hasta eso. Esto es cultura de la popular, de la cotidiana.

Otra de las costumbres, no de los sanitarios pero sí de las personas, es el procedimiento a seguir después de visitar precisamente al váter. Tirar el papel higiénico utilizado. ¿Por qué esa manía de echarlo a los cestos situados a un lado y no al mismo váter? Si aunque suba, traga. Ni idea, pero la irritante exigencia de todos y cada uno de los baños que visito me hace pensar en agregar una postdata al cartel que te avisa: "¿Y si cago te lo deposito también en el cesto?"

Lo que no se es por qué me pongo a escribir estas cosas antes de un examen, y además me salen solas y sin pensar. Para el próximo parcial me dará por hablar de los utensilios de higiene femenina y cómo la tecnología parece no haber llegado a este país. Y puede salirme una larga reivindicación por la exportación europea a Sudamérica.

martes, 21 de septiembre de 2010

Gonzalo

Esta vez no hay Mika de fondo,(aunque puede sonar mientras soplas las velas y me imaginas revoloteando por tu cuarto como una idiota), pero si todo mi cariño desde la Torre de los Ingleses en Retiro, regalo que conmemora el nacimiento de la República Argentina. Hoy es tu día, y aquí también es el Día del Estudiante. ¿Debería felicitarte doble? ¿Prometes ser las dos cosas, Gonzalo y estudiante?

  

El Mueble

He aquí la explicación de por qué pedir un par de horas más en un pueblo sin internet, sin verjas de seguridad, sin ruídos o sin asfalto. Sí, no eché nada de menos la ciudad. Este país consigue cosas asombrosas a veces. Ahora, que es de lo más normal cuando la revista EL MUEBLE parece haber cobrado vida en medio del campo.

Clara, Denise y yo llegamos como auténticas turistas en combi*, buscando con curiosidad las calles de tierra o simplemente empedradas. Toda una aventura salir del caos de Buenos Aires. Sábado por la tarde y todas las espectativas puestas en: a) Yo iba a ser capaz de no perder los nervios con animales a menos de 10 metros de distancia, y b) Desconexión total de la urbe. Objetivo conseguido.

En realidad, sería más fácil resumir el fin de semana con tres palabras: comer, dormir y mate. Sencillo, pero ya sabéis cómo me gusta explicarlo todo. La primera tarde transcurrió con las tres y Fede, -el anfitrión-, tirados en el jardín peleando para ver quién era capaz de comer más tarta, de chocolate o ricotta. Para cenar, chimenea y spaguetti, además de fútbol en la televisión y en la ropa, eran de Racing de Avellaneda, y yo tengo un asunto pendiente con ese equipo. Helado de brownie y straciatella para ir de fiesta; andando, que hay que aprovechar el poder caminar tranquilo por la noche sin miedo a ser asaltado. Aunque una no espera encontrarse un tranquilo caballo en medio de la calle no-asfaltada y decir ¡ups, perdona, paso por aquí!, ni una oveja pidiendo entrar en casa.

Domingo de asado, riquísimo por parte de Claudia, -la mamá de Fede-, y tarde de campo con, otra vez mate y tarta. Conciertos variados, sol y un paisaje de casas  de colores, de ladrillo y ventanas blancas o de madera. Enamorada de Lobos, por si no lo había dicho.

"Jo" Josefina (Lobos (Bbas))
Clara (Bbas (ARG)), "Jo" Josefina (Lobos (Bbas)), Fede (Lobos (Bbas), Denise

*Combi: especie de furgoneta o minibus de 20 personas aprox que te lleva a pueblos de Buenos Aires, o incluso, pueblos del interior.

viernes, 17 de septiembre de 2010

La tontería del Subte

El Subte, ese maravilloso mundo. Las parejas que desean demostrar su amor en público seguro que así lo piensan. ¿Acaso algún otro transporte "con subsidio del Estado" se ha ocupado de atender sus necesidades? No me gusta coger el Subte, te pone en un estado de alerta que no es compatible con el sueño que te invade siempre que entras en uno de sus vagones. En hora punta es un cúmulo de olores, gracias a su modernidad y sus no-sistemas de aire. Y lo mejor, es ir con prisa. La gente no se mete al Subte para ir de un sitio a otro, apurados como vamos todos en Madrid. No, la gente pasea. Esto es Buenos Aires, tiene su ritmo.

Precisamente es aquí donde he visto la tontería más grande de la ciudad. Y lo voy a decir con la boca chica, no vaya a ser que esto aumente. La verdad, que ni Mayte, ni Sussy ni yo, supimos sacarle utilidad. Y sin instrucciones, ni siquiera sabíamos abrirlo. ¿Alguna idea?




jueves, 16 de septiembre de 2010

Primera presentación oficial

Se me ha ocurrido que, como muchos de vosotros no tenéis acceso a mi Facebook para cotillear, voy hacer la primera presentación oficial de las compañeras de mi piso. Faltan algunas, pero iremos poco a poco.

El pasado viernes convencí a las chicas de que nos quedamos en la residencia e hiciesemos una cena rápida y una mini-soirée. A Cosmopolitans, porque si lo hacemos, lo hacemos bien. Aunque el glamour se diluye cuando en vez de copas, utilizamos tazas de desayuno. Pero bueno, también está la opción de salir a "coger prestados" a otros pisos los vasos. La que nosotras escogimos, obviamente.

Yo saqué la cámara de la caja fuerte donde la tengo recluída, que la pobre está viendo menos calle que el pasaporte, que ya es decir; y me puse a disparar un rato. Mis compañeras hicieron lo mismo, y entre unas y otras, salieron éstas.

Luisina "Luly" (Trelew (ARG)), Mayte y Sussy (Ecuador)
 

"Luly" (Trelew (ARG)), Yael (Córdoba (ARG)), Sussy y Mayte (Ecuador)


miércoles, 15 de septiembre de 2010

La barra argentina

Sana y salva, y con mi madre ya tranquila, os confieso que sí, fuí a la popular. ¿Y qué es eso de la popular? Muy fácil, la zona de los ultrasur en cualquier estadio argentino, pero a lo grande. Ocupa todo el fondo de un estadio, y allí estaba yo.

No pude sacar la bandera española, por la seguridad de mi propia integridad física, pero ya me encargué yo de hacerme una pulserita roja y amarilla en la muñeca derecha, que se viese. Hay cosas que una no puede evitar. Ni eso, ni saltar cuando Llorente clavó el de la vergüenza. El gol más raro que he celebrado en mi vida, porque salté con los brazos en alto ante la atenta mirada de todos los que me rodeaban, pero me tragué el grito que lo acompañaba. No se por qué, pero en un segundo pensé "¡me matan!" y grité para dentro, y tosí, obvio.
Vamos, vamoooooos, Argentinaaaaaa...vamos, vamooooos a ganar, que esta hinchada kilomberaaaa...no te deja, no te deja de alentaaaar...


video

lunes, 13 de septiembre de 2010

Feliz Cumpleaños Charly

Aunque mi estado de salud no me permite salir a la calle y buscar un mejor emplazamiento para la foto, además del clima, que también se ha puesto en contra; aquí va tu felicitación con el mejor de los deseos.


¡Ups no, ésta no es! ¿Quizás ésta?

jueves, 9 de septiembre de 2010

La primera cancha

¡Ni que volviesemos a jugar un Mundial! Klaudia y yo nos llegamos a creer que sí, con un estado de excitación continua que nos impidió concentrarnos en clase. Este martes, éramos monotema: Argentina-España.

Un amistoso que para los argentinos que se convirtió en un encuentro con el que demostrar que ellos son mejores campeones del mundo. Lo que no saben es que, no hay mejores ni peores, eres campeón y punto. Y la hegemonía por cuatro años es nuestra.

Mientras los reporteros del CQC argentino intentaban engañar a Iniesta haciéndole firmar un simple autógrafo que en realidad, era un contrato para jugar el próximo Mundial con ellos, todos los demás se iban de fiesta. Viendo las "paradas" de Reina, os podeis hacer una idea de cómo son las guateques de aquí. Yo no paraba de decirles que algunos tenemos resaca desde el 11 de Julio. (Y no somos nosotros los que pedimos públicamente una segunda colonización para poder festejar todos el fútbol, el tennis o la Fórmula 1)

Tonterías a un lado, este partido sirvió para que yo pisara por primera vez, una cancha bonaerense: El Monumental de River Plate. Pequeña para lo que acostumbramos, con dos alturas y bastante rústico. Rejas para la barra, un control de entrada que te pide dos besos y una foto y una acústica que deja mucho a la imaginación. Una sola pantalla, asientos de piedra y demasiada pasión.

Y sí, a pesar del resultado, YO SOY DE LA ROJA.




JuanI (Comodoro (ARG)), Valentín (Trelew (ARG)), Klaudia (Madrid (ESP))

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Veinticinco fun fun fun

¡¡Pinky!!
Una instantánea de felicitación para tí, de esas que tanto nos gustan a nosotras. Me he metido en el baño y me he puesto cual quinceañera a disparar, para reírnos un rato de la foto...me ha faltado enseñar pecho y pintarme el ojo, pero mi sentido del ridículo tiene límites. Que sepas que este tipo de cosas las hago por tí, y no por otra. ¿Adivinas qué camiseta llevo?



martes, 7 de septiembre de 2010

Amor residencial

Nos escapamos un fin de semana, y nuestras compañeras del primer piso tienen que buscar amigas nuevas. Lo que no saben es que, como nosotras, nadie. Quizás lo hacen para intentar igualar nuestras fiestas, aprovechando la ausencia...¡¡pobres ilusas!!

viernes, 3 de septiembre de 2010

Things I miss!

No todo son amplias sonrisas, aunque se toma con humor. ¡Ahí va!, el primer decálogo de las cosas que echo de menos.

1. El papel higiénico de más de una capa. Lo hay, pero debe ser que yo no frecuento los lugares donde lo ponen. En la Residencia, la mucama nos lo repone todos los días, un gasto menos, que en París era compra semanal asegurada. Sentir la suavidad de un rollo doble, el grosor al cortarlo, el aroma ese que le dan, las florecitas o perritos dibujados en violeta...nada, olvídate. Aquí es gris y con una capa, más que suficiente. Yo lo que opino es que, con la cantidad que tienes que utilizar para limpiarte bien, al final el gasto se multiplica. Pues que lo pongan doble ¿no?

2. El suelo seguro e higiénico de la ducha de tu casa. Y no, no estoy obsesionada con los baños, pero es que para entrar hago un completo análisis de campo. Ducharse en chanclas cada día me hace añorar Porto Lagos 7.

3. El olor de la ropa de casa. Lo de tener que echarle quitaolores a toda la ropa, absolutamente a toda, es divertido al principio. Pero cuando pasa un tiempo, se vuelve rutinario y tú ya crees que hueles a fritanga las 24 horas del día. Te duchas dos veces porque lo sientes por todas partes. Es como el humo negro de Lost que te persigue, y ya todo te huele mal, hasta el bolso.

4. El trapo de la cocina. No os quiero alarmar con una descripción de los que aquí encuentro, pero creédme, andan solos, y un día vienen a secuestrarme por la noche.

5. Calefacción, no aire caliente. Mi padre me dijo una vez que "tenía el termostato jodío", y creo que tenía razón. Enciendo, apago y regulo, pero nada. Yo al aparato no le encuentro el truco. O soy muy lenta, o esto no es efectivo. Mi compañera de habitación me ha explicado que en Buenos Aires, cuando hay una pequeña tormenta se va la luz o directamente, la cortan. Mi facultad, como parece un bunker protegido por la CIA, tiene un sistema de alimentación eléctrica propio, por lo que no hay calefacción central. Juli ha querido quedar bien, porque aún no he visto un sólo sitio en la ciudad que disponga de ello.

6. Mi almohada, sabía que tenía que traérmela. Imaginaros un rectángulo con todos sus vértices y aristas. Ponedle flores y una funda blanca por encima. Ahí tenéis mi nueva "almohada". Me estoy replanteando seriamente, comprar un cojín blandito de IKEA. ¡Ah que no, que no hay IKEA!

7. Mis tazas y boles. Una taza es algo muy personal y básico. Yo tengo varias, y ya estoy amenazada por mi madre con una emancipación forzosa como se me ocurra entrar en casa con alguna nueva. Pero va a tener que ser así. Yo no me siento segura tomando el desayuno en las tazas de los demás, es como no empezar bien el día. Y creo que ya sabeis qué taza voy a comprarme.

8. Mantas. Si quieres dormir la siesta, y muchos días quieres, tienes que abrir la cama para poder taparte con algo. La costumbre de recogerse con una manta (y una taza propia con café o colacao) la he perdido sin yo quererlo. ¡¡Con la colección que hay en casa!!

9. La no-necesidad de apoyar la sal en la mesa cuando alguien te pide que se la pases. Aquí es donde demuestras que tú eres extranjera, porque de esta superstición no tenías ni idea.

10. Los tacones, aunque sea sólo para verlos en lo alto del armario. El cajón de debajo de mi cama únicamente dispone de una pequeña muestra de mis zapatillas, nada de tacones. Los echo de menos, parezco un niño. Pero con todo el miedo que nos metieron antes de venir, cualquiera se la jugaba a poner límites a su velocidad en una carrera.