martes, 31 de enero de 2012

Me siento como...

...Josh Hartnett descontando en la película 40 Días y 40 Noches.

El Sindicato de Actores norteamericano habla


Este fin de semana se han celebrado los Screen Actors Guild Awards, o lo que es lo mismo, los premios que el Sindicato de Actores norteamericano entrega a los propios miembros del gremio. La gran triunfadora de esta edición de 2012 ha sido Criadas y Señoras, que aún no me creo que la tenga en mi lista de "películas pendientes", pero así es. Voy a tener que ponerme seria. Viola Davis se ha llevado a casa el galardón de mejor actriz, dejando sentada a la mismísima Meryl Streep. Tendré que verlo para creerlo. También para este film ha sido el reconocimiento de mejor reparto. 

Reparto Boardwalk Empire (Foto: El Mundo)
Kate Winslet se ha llevado el galardón a mejor actriz por Mildred Pierce, una gran miniserie que recomiendo. Y he de decir que esta señora es una egoísta, ¡se lo lleva en todas las galas! Pero claro, viéndola en cada capítulo, yo misma le daría el "premio de Marta". La ovación de la noche fue para Dick Van Dyke, que encasillé en Diagnóstico Asesinato cada tarde a las 18h, y no le saco de ahí por mucho que se empeñe. Y Boardwalk Empire, además de inspirar la primavera-verano de este año, repite galardón en la categoría de mejor serie dramática. Ya oigo a mi hermano decir: ¡normal, es que es enorme! ¡Termina de verla, Marta, por favor, que me muero por comentar!

Como sé que algunas lo estáis esperando, que tengo deuda con vosotras desde los Globos de Oro, aquí os dejo mis cinco favoritos de la noche:
Sophia Vergara (Marchesa), porque su supuesta exhuberancia me parece genial y además, va mucho más guapa que las no-exhuberantes. Por el color, el escote y la sonrisa. Y Emily Blunt (Óscar de la Renta) por ese verde, que me encanta y creo que será uno de los colores estrella de la temporada que viene. (Fotos: SModa)

Lea Michelle (Versace), porque después del descalabro en las galas anteriores, aquí se atreve con una abertura para mí imposible, pero que ella parece llevarlo bien. Y eso que es producto de Donatella Versace, que nunca me convence. Elisabeth Chambers (Gucci), por su sencillez y concordancia con su novio, que parece más un accesorio a su atuendo. Y Michelle Williams (Valentino, obviamente), porque aunque no veo claro cómo acaba su vestido, la miro y pienso: ésto es chic. (Fotos: SModa)




Y en la categoría masculina, a pesar de que no he visto a todos los asistentes, lo siento pero voy a rendirme a Steve Buscemi y el reconocimiento por ese personaje que ha creado en Atlantic City, que por muy asesino que sea, nos gusta. Simplemente, enorme.

lunes, 30 de enero de 2012

Mi escena favorita de la semana (pasada)

Siempre tarde. Un desastre. Mira que me cuesta cumplir la cláusula auto-impuesta: una escena para una semana. Además, esta vez me permito una concesión, pero no puedo hacer otra cosa, ¡es mi favorita! Ni pertenece a una película ni a una serie de televisión. Ni siquiera a un documental, que podía haberme dado por la cultura estos días. Se trata de un momento deportivo que nos dan ganas de seguir y creer que, cada vez, estamos más cerca, (y que el planteamiento de la ida fue nefasto).

jueves, 26 de enero de 2012

Escapada Sigüenza

Fin de semana en Sigüenza. Escapada fugaz en mitad del mes de enero, que no viene mal. Con más razón si se va a comer bien. Y aún más, si se va a dormir en un auténtico castillo medieval del siglo XII. Esto era algo que todavía no había practicado. Ahora ya puedo decirle a los Reyes Católicos cuando muera y me cruce con ellos en ese mundo paralelo al que vamos: queridos, no os envidio para nada.

Yo había advertido ya que no pensaba salir de mis aposentos o demás salas de ese Castillo, pero los 0ºC a las 18horas, acabaron por confirmar esta intención. Un pueblo pequeño, con restos de la guerra civil en sus calles, que se visita en un paseo mañanero. La catedral, que yo no sé cómo no la estudiamos en el colegio, sorprende. Cierto es que debería estar más cuidada, pero si no hay dinero y además, no es muy visitada, se entiende la falta de medios para reformarla. Pero insisto, deberíamos estudiarla como una más en Historia. En ella, está enterrado el Doncel, quien lleva siglos leyendo el mismo libro. En nuestro Castillo, sin embargo, se dice que duerme el fantasma de Fray Bernardo. Algo que yo me tomaba a risa, pero que viendo la cantidad de pasillos que había, preferí ser cauta y pedir compañía en cada minuto del día. Para que no se asustase él, no yo.

Un Castillo en el que fue retenida la reina Doña Blanca, la esposa de Pedro I El Cruel, y donde se han alojado ya Marlon Brando, Fernando VII, Mingote, los Reyes de España o Forges. Y ahora, también nosotros. Si me tengo que quedar con algo de nuestra visita al Parador diría que: los jabones con esencia de uva en el baño, las chocolatinas en la mesilla, el Canal+ en la televisión, el salón exclusivo para clientes (con enormes sofás azules o granates y grandes chimeneas que se encienden por la tarde), la tabla de quesos variados y la copa de helado, irónicamente titulada Placer sin Azúcar.








miércoles, 25 de enero de 2012

Clásicos animados

Yo soy chica Disney. Es más, soy niña Disney. Me considero heredera del mismísimo Walt y, si es verdad que sigue vivo y congelado, yo apoyaría su resurrección y re-incorporación en el Consejo de Administración de la compañía. Y de Pixar también. Que ahora van de la mano, a mí me encanta y a mi hermano, más. ¡Qué vuelva este señor!

Ya no se hacen películas como las de antes. Y no, no tengo ochenta años y estoy amargada, pero es verdad. Sigo acudiendo al cine en muchos de los estrenos de la Factoría Disney y, a parte de Rapunzel, no he visto nada tan bueno como las de mi época. O las que me ponían mis padres cuando todavía no asociaba el triángulo puesto en horizontal con el play. Y lo reconozco, cuando teniendo ya edad para dicha asociación, me las ponía yo misma para estudiar o ahora para dormir la siesta. Me siento tan Disney, que hasta lo llevo tatuado.

La semana pasada El País publicaba un artículo sobre el éxito del re-estreno de El Rey León, película de cabecera de mi hermano Mario. Recuerdo esa gala hace unos años en la que había que votar cuál era la mejor película Disney para los españoles, gano ésta. Todos sabemos cantar el Hakuna-Matata, yo en inglés y español (aplauso, aplauso) y todos conocemos qué es un suricato gracias a esta película. La recaudación va ya por los 88 millones de dólares, y se busca un por qué.

Algunos aseguran que es porque estamos en la era del “re”: remake, reinvención o relanzamiento, como asegura Simon Reynolds en el artículo. Puede ser esto o añoranza por el pasado. Por las estadísticas sabemos que el 20% de los que acudieron al cine a verla han sido parejas, un 9% adolescentes y el resto del porcentaje familias enteras. Padres que quieren llevar a sus hijos a que conozcan a sus compañeros de juegos. Esos peluches que llenaban nuestras estanterías y que, si han tenido suerte, han heredado los que ahora tienen edad para decir con libertad que Mickey Mouse existe. Como lo hago yo, pero a ellos no les miran mal.

Mi hermano y yo tenemos una estantería llena de estos clásicos en VHS, y una caja con las que llegaron en DVD. Incluso, nos seguimos regalando algunas. Es una alegría saber que los estudios Disney preparan el re-estreno de algunas otras, como La Bella y La Bestia, que esa sí es más mía que de Mario. Y es que, como dice Alan Bergman, presidente actual de la compañía: “Las grandes historias, lo mismo que los grandes personajes, nunca mueren y en Disney tenemos la fortuna de contar con un gran tesoro de ambos”.

A continuación os dejo los próximos re-estrenos:


  • El rey león (3D): 16 de septiembre de 2011.
  • Los cazafantasmas: 13 al 27 de octubre de 2011.
  • Regreso al futuro: 6 de noviembre de 2011.
  • Top Gun (3D): inicio de 2012.
  • La bella y la bestia (3D): 13 de enero de 2012.
  • Star Wars, Episodio I. La amenaza fantasma (3D): 10 de febrero de 2012.
  • Titanic (3D): 6 abril de 2012.
  • Buscando a Nemo (3D): 14 de septiembre de 2012.
  • Star Wars, Episodio II. El ataque de los clones (3D): sin fecha. Previsión 2013.
  • Monstruos Inc. (3D): 18 de enero de 2013.
  • La sirenita (3D): 13 de septiembre de 2013.
  • Star Wars. Episodio III. La venganza de los Sith (3D): sin fecha 2014.
  • La guerra de las galaxias (3D): sin fecha. Previsión 2015.
  • El imperio contraataca (3D): sin fecha. Previsión 2016.
  • El retorno del Jedi (3D): sin fecha. Previsión 2017. 


Fuente: El País.

viernes, 20 de enero de 2012

Muy combinable

Una tontería que lleva dos días haciéndome gracia y que os comento: las típicas reflexiones maternas. Todos las hemos escuchado y yo, entre ayer y hoy, desde varias madres. Aunque os confirmo que sólo tengo una, y un par que a veces, se quedan con el cargo en funciones.

Llevaba varios meses pensando en comprarme unos zapatos masculinos. Ya tengo dos, en tonos verdes, pero ni eran buenos ni abrigaban. Unos me costaron seis euros y esperar el tren en Atocha se hace duro. Después de mucho buscar, que parecía esto una segunda parte de En busca del Arca Perdida, (como pasó con mis zapatos de salón negros hace un par de años), me decidí por unos de Gloria Ortiz, granates, de piel y con lengüeta. Pero el precio me hacía pensármelo dos veces y al final, nunca me decidía.

En uno de mis estudios de revistas, práctica habitual mía que conocéis, vi unos marrón chocolate de Hakei bastante susceptibles de compra, y fui a por ellos. Me traje otros aún mejores. Mientras me probaba un modelo y otro, mi madre acertó a decirme: yo me llevaría los segundos, porque ese color es muy combinable.

La noche siguiente se los enseñé a través del Ipad a mi tía Pilar (primera madre en funciones), quien me dijo que eran preciosos y con un color muy combinable. Dos de dos. Pero, por si no me había convencido aún, cogiendo el tren esta mañana con mi tía Isabel (la segunda madre en funciones), me ha dicho que le encantaban, muy ingleses y que eran muy combinables. Y si aún no me valía con esto, ha sido llegar a desayunar con Mar (otra posible madre en funciones en el ámbito laboral) y, ¿adivináis que me ha dicho cuando ha reparado en ellos? Exacto, son muy combinables. Conclusión: la combinación de colores es cosa de madres.


In time

Como parece que andamos en tiempos donde prima el séptimo arte, una gala tras otra; mi madre, mi hermano y yo dedicamos nuestras noches a acurrucarnos bajo mantas, abrir el bote de las chucherías y chocolates (coto exclusivo de mi madre), envolvernos en pijamas invernales y mirar cómo cae la niebla desde la sala de proyecciones en que hemos convertido el salón. Mi padre acabará por pedirnos licencia.

Un amigo me contaba por whatsapp lo buena que le había parecido In Time, protagonizada por Justin Timberlake y, otra vez, Amanda Seyfried, (últimamente la tengo hasta en la sopa). Llegué a casa, lo comenté y en seguida mi hermano dijo que ya la había elegido como plan nocturno del día. Perfecto.

Se trata de una metafórica crítica social en toda regla. Y se resume en cambiar el dinero por tiempo. El film es, como dice Mario, palomitero. Entretiene, no se hace largo, te identificas con los protagonistas y te hace pensar. En tres líneas principalmente.

La primera es un tema que a todos nos molesta, pero ante el que nos resignamos: las diferencias sociales insalvables. La justificación de que todos no podemos ser ricos porque el mundo se hundiría y que para que Occidente viva bien, miles de niños han de morir en el cuerno de África. No es que todos queramos ser millonarios, lo único que debemos pedir es que todos puedan llegar a un mínimo de bienestar, la mejora de la clase trabajadora, que sea ésta quien suba sus condiciones de vida. Y no, quienes ya están arriba. Si ganas un sueldo astronómico bien, pero que no sea a costa de otros, sino de tu propio trabajo. Pero esto es algo complicado, como bien nos dice ese padre que guarda un millón de años en la caja fuerte de su despacho. El sistema colapsaría, algo que hemos estudiado en clase de historia.

La segunda es el anhelo por lo que no se tiene, el pensar que la felicidad se alcanza con eso que te falta. Porque a todos nos han dicho que ese sentimiento existe y que nadie lo consigue, porque es demasiado grande. Mientras Will Salas (Timberlake) quiere tener tiempo suficiente para vivir tranquilo, la niña rica de Sylvia Weis (Seyfried) lo único que desea es vivir al día, porque es la máxima locura que se imagina. Lo siento, creo que de momento, soy de las segundas.
Y la tercera en lo absurdos que somos todos dando más importancia al dinero que al tiempo. Pero hemos construido un mundo en que es así, y no podemos negarlo. Todos queremos tener dinero para emplear nuestro tiempo en lo que nos gusta de verdad. Ahorramos, hacemos más horas en la oficina y un trabajo es sugerente en la medida en que se retribuye. Aunque yo en esto ya sabéis que no estoy de acuerdo, y cuáles son mis preferencias. Pero los culpables somos nosotros por crearlo, y también sus víctimas, porque nacemos en él y debemos llevar su ritmo.

En la película, los ciudadanos tienen un reloj digital verde en el brazo que les marca lo que les queda de vida y que se activa al cumplir los 25 años, (no, no…el mío aún no se habría activado, acordaros de la diferencia entre “edad oficial”, “edad de verdad”). El saldo incial es de un año, y empieza la cuenta atrás. Trabajas y cobras en días. Subes al autobús y pagas en minutos. Existe un mínimo de saldo para poder vivir en las zonas aceptables y si no, te toca emigrar a los suburbios, con el 70% de la población. Aquí, vives al día. Nunca tienes un saldo superior a una semana, y si lo tienes, te matan para robártelo. No sabes qué es mejor, porque nunca conseguirás ese mínimo para cruzar la frontera. Y no hipotecas tu casa, hipotecas literalmente tu tiempo, que es lo más valioso.

Es agobiante ver cómo, no es que te vayan a quitar la casa (como ese drama que se está viviendo en este país), sino que lo que te arrebatan es la vida. Es el sistema y no permite tonterías. Y si te toca llorar, ya sabes. Es el capitalismo del tiempo. Y no pude evitar pensar en esa frase que me dijo una amiga una vez: no hipoteques tu vida por nadie, ni por nada, porque nunca sabes si llegará o el momento en que lo hará. En esta historia no tienes otra opción.

Os dejo el link del tráiler, por si después de este eterno post, no os ha quedado claro:



Mañana en los aposentos del Castillo


jueves, 19 de enero de 2012

La Reina del Karaoke


Una entrada musical para darle un poco de alegría al blog de mi hermano, Coliseo Madridista, que lo tiene abandonado. Y para poner buena música de vez en cuando. Y, por qué no, para que escuchemos de nuevo a esta chica, que desde que presentó su primer single, me tiene enamorada. Fui de las primeras. Algunos os cansasteis de mis insistentes recomendaciones, lo sé, y no lo siento.

Pinchad en el link, merece la pena. Ya sabéis de quién hablo: Adele

lunes, 16 de enero de 2012

Caperucita Roja no es tonta

Para nada. Además de guapa, por mucho que a mí, personalmente, no me convenza y que nunca me la imaginé rubia. Pero he de reconocer que el rojo de la capa, los tonos verdes del bosque y el blanco de la nieve le sientan bien. Obviaremos, eso sí, el malva horrendo del vestido que lleva a veces, o el azul bebé. Yo la hubiese puesto aún, más provocativa. Más guerrera. La dulzura no está reñida con la valentía. El pelo bien, me gusta. Y Henry también. Y Peter más. 

¿Qué por qué no hablo más de la película en vez del atuendo que la diseñadora de vestuario ha decidido ponerle a Amanda Seyfried? Porque este film no da para más. Es mejor ir un par de pasos por delante e ir contándote tú el cuento, mientras le pones la fotografía de la película. Y sus colores. Porque todos nos sabemos la historia. Eso sí, te das cuenta que la chica no es tonta. Se queda en la casa de la abuela con la promesa de esperar al chico que ha dado su vida completamente humana por ella. Con Henry merodeando por el pueblo. El tonto es él, por creerla. Todos sabemos que aquí, no se espera a nadie.

Lo único bueno es que ya tengo patrón para mejorar la capa de Caperucita Roja que me hice un día, de forma muy rústica y con ayuda de mi compañera de residencia, Darija. Yo puse la idea, y ella la destreza con la aguja. Esto y que, a falta de mucha atención televisiva durante estos días, ya tengo mi escena favorita de la semana. Tampoco es un boom, pero lo prohibido siempre llama. Siento que sea tan "calentita", pero estamos a 3ºC y para mañana anuncian fuertes nevadas. Contrarestar el frío, abrigrarse:





¡César! Voy a salvar a su hija y luego pienso casarme con ella. Deseo su consentimiento, pero puedo vivir sin él, (Peter).

domingo, 15 de enero de 2012

Primera gala cinematográfica para 2012


Esta semana hemos empezado el maratón de los premios cinematográficos. Una gala tras otra. Y ya sabéis que las cotilleo todas. Cuando era más pequeña y tenía, como dice el anuncio, “el plus en el salón”, me quedaba toda la noche pegada al televisor viendo los Oscars. Me acuerdo de aplaudir sola cuando Sean Penn subió a recoger su reconocimiento por Milk. Miraba hacia ambos lados, me sentía acompañada por todos los que llenaban el Kodak Theatre. Ellos vestidos de Valentino y yo con pijama marca Kiff kiff, pero con más alegría que yo, nadie.

Los primeros a los que he tenido que atender en 2012 son los Critic’s Choice Awards, concedidos por los 250 miembros que forman parte de la Broadcast Film Critics Association, la mayor organización de críticos de cine en USA y Canadá. La ceremonia tiene lugar en el Hollywood Palladium de Los Ángeles, donde la gran triunfadora de la noche fue The Artist. Que ya me lo dicen a mí mucho por facebook, que tengo que ir a verla. Además, también se llevaron premios Criadas y Señoras, Drive y Woody Allen por el guión de Midnight in Paris. Otros tres films pendientes. Y Almodóvar se quedó con las manos vacías, ¡qué pena más grande¡ ¡grandísima!

En cuanto a mis favoritos de la noche, puesto que este año no he visto la mayoría de las películas que compiten (un fallo), me quedo con los cinco siguientes:



(Charlize Theron (Alaia Haute Couture), Brad Pitt (Gucci), Emma Stone (Jason Wu), Kirsten Dunst (Dior), Leo Dicaprio)



Y esta noche, los Globos de Oro. Intrigada me hayo.

viernes, 13 de enero de 2012

Otro clásico futbolero más

¿Preparada? No lo sé ¿Te apetece? Me satura ¿Menos es mejor? Creo que sí ¿Asustada? No ¿Y ellos? Supongo que tampoco  ¿Aburrida? Un poco ¿Cada vez te caen peor? Definitivamente sí.

La presentadora de los deportes de Cuatro, que ha llegado ahí por méritos académicos propios y brillantes, no por sus cualidades físicas ni por ser la novia de quien es, (que hasta la duda ofende) anunciaba ayer que, si el Barcelona ganaba en El Sadar, tendríamos nueve clásicos en nueve meses. Es decir, más nervios e histerias que una embarazada en el mismo período. (Y lo de la presentadora lo digo con conocimiento de causa, que las aulas se comparten, son grandes pero las burradas se oyen perfectamente). Pues sí, la semana que viene, sin darnos tiempo a mentalizarnos, otro Real Madrid – Barcelona que incluir en mi colección de clásicos futboleros.

Me encanta este deporte, y más los partidos con tensión, pero creo tener un límite. Que nos enfrentemos cada mes con el Barça empieza a quitarle encanto al asunto. Que sea el partido con más expectación y que la prensa haga una sangría de ello, me enfada sobre manera. Me avergüenza incluso, como periodista que soy. Cuando era pequeña asistir al clásico era como un regalo de los Reyes Magos, era algo mágico. Pasaba todo el día de los nervios y me ponía mi camiseta ya desde por la mañana. Y el himno blanco se repetía una y otra vez en el equipo de música. (Equipo de música, lo escribo y me parece hasta prehistórico).

Ahora voy al campo a por uno más. Total, cada mes asisto a uno. Y es una pena, pero en todos se habla más de lo que ha dicho Mou en la rueda de prensa anterior o en la indirecta que ha soltado el supuestamente humilde Pep. En la chulería de CR7 o la declaración de Piqué. O en el vestido rojo de Shakira en la gala del Balón de Oro, que no quiero decir nada malvado, pero no puedo dejar de llamar la atención sobre ello. Por favor, que ya os lo he dicho al principio de este post, para todo hay un límite. Esta chica no los ve. En fin, que por mucho encanto que haya perdido, ya sabéis dónde buscarme el próximo miércoles 18 de enero: tercer anfiteatro, vomitorio 542, fila 8, asiento 5.

¡A por ellos!

lunes, 9 de enero de 2012

Un paseo por el Foro Romano


Cuando elijo una nueva lectura me pienso mucho qué es lo que quiero. Puedo tardar varios días, aunque tenga que sobrevivir a base de revistas de moda, pero me gusta acertar. Esta vez no me importaba que fuese algo denso e histórico. De ahí, mi elección: La Plata de Britania.

Marco Didio Falco es un soldado romano ya retirado. Pertenecía a eso que hemos oído llamar como legiones, de las que intentaron conquistar Britania en tiempos del Imperio. Él vive en Roma y se gana la vida como puede, y como quiere. Desde su casa, en una de las siete colinas que mi hermano y yo nos empeñamos en pisar en nuestra primera visita a la ciudad (al menos poner el pie), vigila lo que sucede en Il Foro. Y además, lo recorre como quien pasea por jardines propios.

Helena y Sosia Camilina, dos primas que aparecen una detrás de otra en la novela, pero que no coinciden, son más de dejarse ver por Il Palatino. Porque su status social da para eso, para dejarse ver. Vestidas de blanco, con impecables sandalias y joyas deslumbrantes. Todo lo que te imaginas en ese Imperio Romano que se debate entre los grandes emperadores y la República

La novela se sitúa en el inicio del reinado de
Vespasiano, al que todos hemos estudiado en clase. Se narra en primera persona, con el tono sarcástico de su protagonista. No diré a qué amigo universitario me recordaba, pero sí, le puse cara. Con la misma claridad que construía ese Foro Romano, ese río Tevere y demás jardines en mi cabeza; porque después de haber visitado varias veces la ciudad, recorres de nuevo sus calles con gusto. Nada te suena extraño, aunque se sitúe varios miles de años antes. Cruzas hasta Britania, te mezclas con los bárbaros ingleses (con cierto ambiente tolkieniano, porque tú ya todo lo imaginas así) y vuelves al esplendor del Imperio. Y eso es lo que te gusta: pasear por Roma. Los capítulos de interior los lees corriendo, y los que Falco sale a la calle, los alargas.



The Silver Pigs (Marcus Didius Falco, #1)


My rating: 3 of 5 stars

"Una de las primeras realidades de la vida que el hombre comprende es que jamás debe decir la verdad a una mujer. Pero yo se la dije a Helena: siempre lo he hecho y seguiré haciéndolo-. Helena Justina, he renunciado a seducir a las mujeres.
Cogí su rostro entre mis manos e impedí que el pelo le cubriera las mejillas. Helena me contempló muy seria.
- ¿Fue un juramento a los dioses?
- No, fue una promesa que me hice a mí mismo. [...]
-¿Se trata de una promesa que desea mantener?
Helena volvió a besarme y me vi obligado a negar con la cabeza. Diversas circunstancias relacionadas entre sí me llevaron a decir.
- No creo...que pueda.-Había pasado tanto tiempo desde la última vez que anhelé tan intensamente a una mujer que casi no recordaba el dolor agudo que provocaba.
- Marco Didio Falco, no me está seduciendo.-Helena Justina sonrió y resolvió mi dilema moral con la dulzura que tanto tiempo yo había sido incapaz de reconocerle-. ¡Soy yo quien hace intentos desesperados por seducirle!" (Cap XLVII)

sábado, 7 de enero de 2012

Todos somos Olivia Newton Jones


lunes, 2 de enero de 2012

Definiciones de diciembre


Me empieza a gustar esto de encontrar definiciones para cada mes que pasa. Con un diciembre ya por detrás, en un 2011 que he tirado a la basura esta mañana (literalmente, arrugando el calendario y mirando con triunfo), aquí van algunos significados que yo le doy al castellano. Y todos salieron en un sólo de día, ¿a qué no adivináis en cuál?

Ataque al corazón
es lo que te da cuando lees la nueva actualización de tu prima Andrea en facebook que te dice que Iker Casillas deja el Real Madrid. Un vuelco al corazón y un grito ahogado, hasta que llegas al periódico y lees que ha sido una inocentada. 

Improperios es lo que sueltas por tu boca contra ella por ser capaz de darte este susto. Pero un mínimo de cuatro además, y todos en español.

Imbécil soy yo por no acordarme de que era el día de los Santos Inocentes. Iker, esto a mí, no se me hace.

Cuatro voces es lo que te dan ganas de pegar cuando, después de veinte preguntas del tipo ¿vais a incluir alguna modificación? ¿por qué no me mandas el original?¿seguro que ninguna modificación?¿no sería mejor que me lo mandes de una santa vez? ¿entonces sólo esto?¿ seguro no?; envías el resultado y te lo devuelven diciendo, “ah no, que queremos variar esto otro” ¡Estamos ciegos, sordos y tontos o qué!

E imbécil por segunda vez es lo que te llamas cuando, sin recordar (de nuevo) que es el día de los Santos Inocentes, te alegras cuando un amigo de Argentina te informa de que va a visitarte en enero. Para enviarte un mensaje dos minutos más tarde diciéndote: ¡feliz día, inocente!

domingo, 1 de enero de 2012

Nuestros deseos

Voy a darle otra razón a mi tío Vidal para que diga: "esta niña es como un periódico, te levantas por las mañanas y ya tiene actualizaciones". Me encantó la Nochevieja con los míos, faltaron algunos, y quiero hacérsela llegar a todos. Y me aburría enviarlo vía email, así que he improvisado algo rápido. Mañana es el primer lunes del año y hay que empezarlo bien.

Mi tía Pilar, anfitriona de la última cena del año, propuso un juego hace unos días. Cada uno de nosotros debía escribir un deseo para 2012, su deseo. Todos entrarían en un saco para leerse después y empezar una especie de "quién es quién", tratando de unir el deseo con la persona. Había que adivinarlo. Fue bonito escuchar que, lo que más nos importa, es seguir juntos. Tener salud, y trabajo. Sonreír, vivir con más pasión cada día y cuidarnos. Aunque, seamos sinceros, el deseo que más se escuchó fue esa Décima Copa de Europa que todos queremos en mayo, y que esperamos. Y así, acabó mi cumpleaños y empezó nuestro año...